miércoles, 3 de julio de 2013

Noticias frescas, aunque haga más calor que un asador.

¡Hola, pequeñuelos! Para empezar, tengo una pregunta: ¿cómo debería llamaros? Mis amigos me pusieron en la duda el otro día xDD Ya sabéis, los fans de LJDH son tributos, los de HP potterheads y vosotros... Nada, porque esto no es una "historia" propiamente dicha; pero creo que sería simpático que tuviéramos un nombre como más nuestro, ¿no? ^^ Pero, ¿cuál? ¿Hijitos? ¿Firecitos? ¿Jaycitos? xDDDD Decídmelo en los comentarios.


Bueno, casi tengo el capítulo nuevo a punto de cocción, pero hay unas cosas que destacar primero.

1) ¡He quedado tercera en el concurso de relatos "Crea tu Paisaje del Miedo", del blog Dos Divergentes Mentalmente Desorientadas, de Cassia y Katris! Para quien no haya leído Divergente, el Paisaje del Miedo es, como, digamos, un lugar en el que se te van apareciendo tus más terribles miedos y tú solo puedes salir de ahí cuando les hagas frente. ¿Queréis leerlo? Está en su blog, y los otros ganadores son simple y llanamente, increíbles. ¡Gracias por esta oportunidad, Cassia y Katris!





viernes, 14 de junio de 2013

Capítulo 22: Reencuentros (pt. 1)

¡Hola! Aplausos no, pero después de casi DOS MESES consigo tener esta primera parte. ¿La entenderéis bien? Preguntad lo que no sepáis, y lo de siempre, gracias por vuestro apoyo y comentadme vuestras opiniones para tratar de mejorar un poco más cada vez :).

 Kathleen estaba a punto de hiperventilar, el pulso acelerándose a cien por hora en todas las venas de su cuerpo. Podía sentir el pánico invadiéndola; pero tenía que mantener la calma, al menos, por Jay y Sissie.
 Un agudo pinchazo en la zona izquierda de su abdomen, y la sensación de líquido corriendo hacia abajo la inundaban; se habría caído de rodillas de no ser porque quería mantener la frialdad. Sin embargo, ¿también a ella la habían acuchillado? No lo recordaba; el dolor era demasiado intenso que no le permitía pensar con la suficiente claridad.
 -Por favor, termina rápido- susurró antes de que sus fuerzas la abandonaran, dejando de oír algo más que no fueran los gritos de Sissie de fondo. Entonces, oscuridad.
 La sombra se hizo persona con rapidez, y tomó el cuerpo de Kath entre sus brazos.
 -Estúpida chiquilla- masculló-. ¿Qué es eso tan terrible que he hecho? Sólo golpeé a tu chico porque no conseguiría tomarlo si estaba consciente.
 -Los has matado a los dos-le recriminó Sissie; mientras las lágrimas surcaban sus rosadas mejillas.
 -Calla, rubia de bote.
 -Es rubio natural- objetó. Sólo al momento se dio cuenta de cuán estúpida resultaba una discusión sobre la autenticidad de su color de pelo en mitad de todo aquel caos.
 -Sí, ya, y Gracie es mi auténtico nombre.
 Grace terminó de colocar la figura inconsciente de Kath contra la pared que se hallaba al final del desván, cerca de la ventana. Tomó unas esposas y la sujetó a una silla. Después, se acercó hasta Jay y repitió la misma operación, con algo más de esfuerzo.
 -Vaya, el chico es un peso duro. Suerte que está dormido.
 -¿Dormido? ¡Lo has matado!

jueves, 30 de mayo de 2013

Adiós, hasta siempre y mucho más.

 TATATATATATATATATATATATÁAAAAAAAA... ¿Os he asustado? ¿Me queréis matar lenta y dolorosamente? ¿Odiáis mi nariz- cosa que no entendería, si es muy mona, jo... Esperad, ¡no habéis visto mi nariz!

 Bueno, que no os hagáis pipí o caca o esas cositas encima porque no hay nada más lejos de la realidad.  ¡Es adiós al curso escolar! ¡SÍ! ¡ALELUYA! ¡#PARTYHARD! Vale, está bien... Soy idiota.

 La razón de que lleve un mes sin subir se resume en algo tan sencillo como: exámenes. Vale, admito que podía haber escrito, dado que por muy empolloncita que me proclame, tampoco estoy en 2º de bachillerato y mi nivel de inteligencia (que no es exagerado, por si lo queríais saber) aún me permite mantener vida social y compaginarlo con los estudios perfectamente. Pero bueno; he decidido tomarme un receso y pensar seriamente algunas cosas. Y he aquí lo que he maquinado *música de suspense*...

 Estoy reescribiendo todas las entradas primeras, porque ya más de uno/a me lo ha comentado, y estoy encargándome de que se vean bien. Además, las he leído y erratas que se me han colado por ahí, las corrijo, ya de paso. Ya también, aprovecho y arreglo ciertos puntos que se me han escapado (y mirad que soy una plasta repasando los capítulos, jum). Si queréis volver a leerlos, en fin, podéis; aunque será pesadete el asunto...

 Me he dado cuenta de que tenéis razón: hago los capítulos muy largos. En realidad, cinco o seis páginas en Word no parecen tanto, comparadas con las 20 que puede ocupar el capítulo de un libro... Pero viendo blogs que suben un capítulo de media página, me he propuesto cambiar. Es que tengo que abreviar, ¡pero no quiero dejarme nada en el tintero! Así que a partir de ahora dividiré los capítulos en partes, y habrá más y más rápido. ¿Cuándo subiré? Pues mi tiempo como próxima alumna de vacaciones va a ser inmenso, así que... ¡Preparaos! Creo que esta historia se cerrará este verano.

 Nuevo diseño del blog, lo siento, pero veo el otro muy pasteloso. Prefiero éste y, si os gustaba más el antiguo, chincha rabiña que la primera que debe disfrutar de su presentación soy yo. Supongo que sigue el camino de mi madurez bloggera, podríamos llamarla.

 Por favoooooor, 63 seguidores son fenomenales, pero es que yo seguidores por conveniencia, como que no. Si no me vais a leer, no me sigáis. Para averiguarlo, pongo una nueva encuesta (aunque lo cierto es que no sirve para nada, porque no votáis mucho...).

martes, 7 de mayo de 2013

Algunas noticias + curiosidades

¡Hola, corazones! Me gustaría poder subir ya el capítulo 22 pero no lo tengo escrito prefiero esperar un poco e informaros de varias cosillas que va siendo hora de hacerlo ya, ¿no creéis? :)

Como sabréis aquellos que leéis esta historia, comenté una vez, así de pasada (creo que en el capítulo 18, si mi memoria de pez no me falla esta vez), la idea de organizar un pequeño concursillo en el que me propusierais nombres y su significado, y yo seleccionaría dos. En fin, viendo que participasteis unos cuantos, dejé de plazo hasta el día 1 de este mes; así que va siendo hora de anunciar mis "ganadoras":
Primeramente, mil y una gracias- y me quedo corta- a DreamHunter18 (Carol, para mí jajaja), Anyi, Beid, Fox-Face y mis amigas Clau y Mari Ángeles por participar. Como finalmente hubo muchos nombres (Carol me tuvo una tarde súper entretenida leyendo nombres la mar de originales jaja) decidí que era una pena no utilizarlos todos; así que gran cantidad de los que me mandasteis, los utilizaré para una historia que estoy preparando para cuando finalice con Hijos de Agua y Fuego.
Venga, no me enrollo mucho más, sólo comentar que al final seleccioné tres nombres (dos femeninos y uno masculino), para tres personajes que aparecerán más o menos por el final de la historia.
Paso a revelar los nombres; chanchanchán...

*Primer nombre femenino:
Arlette, enviado por DreamHunter18. "Arlette", también escrito Arlet en otras variantes, es un nombre de origen inglés (bueno, más concretamente, gaélico) que significa "bosque de alisios" o "la que promete".

*Nombre masculino:
Bruno, enviado por Claudia. "Bruno" tiene su origen en la lengua germánica y, entre otros significados,  metafóricamente hablando es el que representa al fuego, al coraje y al valor de la inteligencia; el que ofrece resplandor y protección, el "encendido".

*Segundo nombre femenino:
Noor (pronunciado Nur), enviado por Fox-Face. Nombre de origen árabe que significa "luz".

Y, bueno, lo dicho, muchas gracias a todos/as por participar. En cuanto tenga un huequito, termino unos dibujos que estoy preparando para regalar a los blogs de mis ganadoras y una entrada de recomendación para ellas :3. A Clau, bueno, como no tienes blog, te invito a una copa de helado, ¿qué te parece, cielo? (bueno, tendré que invitar también a tu gemela Rosa Mª y a Angy que se nos pican si no JAJAJA).

Más noticias... He abierto una nueva pestaña, titulada "Galería" en la que, como veréis, además de poner las cabeceras que Dillaardi y Andrea hicieron para el blog; he posteado una serie de imágenes hechas por mí. Además de collages sobre la historia, hay una imagen de cada personaje con alguna frase suya así más "célebre", digamos. Espero que os gusten y, dependiendo del tiempo, las iré actualizando y añadiendo nuevas.
También quería comentaros por la encuesta sobre qué historia os gustaría que escribiera cuando terminase ésta... La mayoría habéis votado por una continuación de Hijos de Agua y Fuego, pero algo que no aclaré (y fallo mío), es que tengo planeado dejar la historia de Kathleen y Jay cerrada. Si algún día me encontrase con ánimos, podría intentarlo con una precuela o con una continuación con personajes distintos relacionados con la historia; pero creo que se me haría muy tedioso y monótono, prefiero intentar con otra cosa, otro género. ¿No os importará, no? :) Lo mismo también elimino las encuestas, porque a fin de cuentas ya no sé si fallan o es que no votáis, así que...


Y, por último, he planeado una pequeña cosita para vosotros...
El otro día, haciendo limpieza (que ya hacía falta), encontré mi libreta Moleskine. ¿Conocéis las Moleskine? Son unos cuadernos preciosos que, igual que por ejemplo los Canson se usan para dibujo, éstos se usan para escritura. No sé, creo que es por algo de la textura de las hojas, pero la cuestión es que la mayoría de autores conocidos escriben sus borradores de novelas en estos cuadernos, y mi padre me compró uno (a ver si a mí también me dan suerte, jaja). Como no podía ser de otra forma, el borrador de esta historia se halla escondido entre las páginas de esa libreta. Y, releyendo aquellas locas ideas de verano, se me ocurrió que, sí, por qué no, contaros...

Algunas curiosidades sobre "Hijos de Agua y Fuego"
-La historia, como creo que comenté en otras ocasiones, se me ocurrió a partir de un sueño. En ese sueño, sólo aparecían Kath, Jay, todo el rollo de que no podían tocarse, y la leyenda de Gill y Cedric; además de Warwick y el final de la novela (el cuál no revelaré JAJAJA). Pues bien, en ese sueño, los protagonistas eran Nina y Fabian, los personajes principales de "Misterio en Anubis", una serie de Nickelodeon que veía en verano con mi hermano pequeño cuando no había nada en la tele pero que francamente me agrada. Así que, sí, si queréis buscarle parecidos (como el hecho de que ambas transcurran en un internado, similitudes con los personajes...) podéis hacerlo, yo misma os mostraré una foto para que hagáis cávalas; estoy muy orgullosa de toda la historia que he desarrollado yo y no tiene nada que ver con esta serie. En serio, la trama no se parece EN NADA.
 (Nina y Fabian son la chica rubia y el chico moreno de delante, por si queríais saberlo).
-Al principio, la imagen que tenía de Kath era la de Nathalia Ramos, la actriz que encarna a Nina en "Misterio en Anubis"; hasta que Kath empezó a tocar la guitarra en mi cabeza y su voz era la de Taylor Swift. Pero podríais decirme que a lo mejor Nathalia os recuerda más a Kath... Cuestión de gustos.
-Jay, en cambio, no se parece en nada a Fabian, más que nada porque este personaje me resultaba un completo "calzonazos" y no tenía decisión propia; lo cual no coincidía para nada con la imagen de Jay que tenía en mi mente, un chico decidido y de fuerte personalidad. (Además, Jay es más guapo e.e)
-Sissie es, quizás, el personaje que más cosas mías tiene junto con Kath: su inocencia, su carácter jovial, su gusto por la ropa y su forma de ser, charlatana. Aunque, en realidad, todos tienen un trozo mío (Kath, sin ir más lejos, es una versión muy mejorada de mí, mi alter-ego, diríamos xD).

-Gill primeramente se llamaba Joy, que después cambié a Jill pero, al descubrir que éste último es un diminutivo de Julia en inglés (sí, no me gusta que mis personajes lleven mi nombre xD); preferí cambiarlo a Gill, que se utiliza más para la versión masculina pero también es un nombre de mujer.

-El primer nombre que pensé para Cedric fue Brandon; hasta que William Moseley (actor de las Crónicas de Narnia) empezó a parecérseme a la imagen que tenía de Cedric. Entonces, recordé un día haber leído que Digory Kirke (el profesor de LCDN) inspiró a J.K. Rowling para el nombre de Cedric Diggory en su HP. Me gustó el nombre y, bueno, lo demás ya es historia :)

-Me encantan el color de pelo rojizo anaranjado, y el nombre de Cecilia; de ahí que escogiera esos rasgos para dos de los personajes de los que estoy más orgullosa: Abby y Sissie.

-Elegí Londres como centro de la historia por tres motivos: a) porque veo más típicos los internados en esa zona que aquí; b) porque en Londres suele llover más que aquí, lo cual explicaría que no se extrañaran por las influencias de Kath sobre el clima; y c) sí, por qué no admitirlo, ¡porque me encanta esa ciudad!

-Ida tenía primeramente mucho más protagonismo, mientras que Margaret tan sólo era un personaje terciario o cuaternario e Isabelle ni siquiera existía.

-[SPOILER SI NO HAS LEÍDO EL CAPÍTULO 20] La idea de Warwick y Gaelle como hermanos surgió muy tarde, cuando estaba escribiendo el mismo capítulo 20. En un principio, la coincidencia de los ojos grises y misteriosos y la edad común sólo explicaba que estaban bastante relacionados entre sí; pero entonces me di cuenta de que todo tendría mucho más sentido si fueran mellizos.

-Nunca me han gustado los triángulos amorosos; me exasperaban. Por algo será que nos los incluí en esta historia.

-Aunque no sea estrictamente un Internado, el Brotherhood se asemeja mucho a la casa de campo de Digory Kirke.
 (el desván y la puerta del armario  que lleva a otro lugar están basados en este decorado. Sí, me encantaban LCDN de pequeña*-*)

-No me gusta crear historias sin un mediano trasfondo, así que veo oportuno explicaros la idea que quiero que toméis de mi historia, la cual en un principio podría tomarse como algo muy superfluo: quería explicar un poco la idea preconcebida que tenemos acerca del amor, de forma que a veces da la sensación de que queremos a alguien porque no somos nada si no tenemos pareja; de que necesitamos otra media mitad para completarnos. El otro tema era reflejar en parte las sectas y bandas que existen aún hoy en día (lo que reflejo en los rituales de iniciación de la Hermandad); y la forma en que los seres humanos somos malos unos con otros, y ambiciosos. Estamos dispuestos a destruir al prójimo con tal de conseguir algún beneficio para nosotros mismos, aunque esto suponga herir de forma irreversible a alguien. ¿Qué clase de monstruos podemos llegar a ser? ¿Hasta dónde aspiramos por llegar a estar en la cima del mundo?

Ya no os molesto más, y hasta os regalo un pedazo de tarta si habéis estado leyendo hasta aquí.

Besitos para vosotros; Julia M.

sábado, 27 de abril de 2013

Capítulo 21: Cuentos de hadas sin final feliz.


¡Buenas! ¡Sorpresa! ¿Qué hago yo publicando tan relativamente pronto? Sinceramente, tenía unas ganas tremendísimas de escribir este capítulo, así que aquí me tenéis. He tenido que meterme en la piel de los personajes para hacerlo; y quería escribir una reflexión profunda sobre cómo se sienten Jay y Kath con todo lo que los rodea. Ya me contaréis qué os parece, y, de nuevo, no sabéis lo mucho que os agradezco que me leáis, enserio, significa  el mundo para mí. Muchos besitos:D.
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 Cuando Kathleen llegó a la calle, un nubarrón oscuro empezaba a cernirse sobre ella, anunciando una tormenta. "Malditos poderes", masculló para sí misma. Jay estaba sentado en la parada de autobús, con la mirada perdida hacia el horizonte.
 Inspiró y expiró, y se dirigió hacia él con paso decidido, tratando de fingir que, en esa situación ella era la madura de la pareja. Nada más lejos de la realidad.
 -Hola, rubiales. ¿Qué pasa?- le sonrió con ternura y se inclinó sobre él, apoyando sus manos en su regazo. Jay le giró la cara, con gesto aparentemente enfadado- ¿Jay?
 Jay la miró furioso, sus pupilas dilatadas por el dolor. Apretó la mandíbula.
 -¿Que qué pasa? Oh, no sé, quizás sea un poco idiota, pero creo que una señora acaba de revelarme que es mi abuela, que soy un ser medio mágico, que nací a raíz de una violación y mi madre está perdida; que mi abuela y mi tío abuelo, quien es nuestro director, intentaron herir a tus padres por un sueño rocambolesco. Y ahora quieren hacer lo mismo conmigo- empleó un tono sarcástico, impropio en él-: Llámame gilipollas, pero yo considero que lo que hemos descubierto no es moco de pavo como para hacer ver que soy súper feliz.
 -Sí, pero creo que has tratado demasiado mal a Gaelle. Ella...- tomó una bocanada de aire y fijó sus ojos en los de Jay. Sintió un escalofrío- Ella te quiere, Jay. Sí, ha cometido demasiados errores como para contarlos, pero, ¿no ves que se ha arrepentido? Y, ¿no es ése el punto de la vida? ¿Equivocarse, arrepentirse de ello e intentar cambiar?
 -Esa mujer sólo quiere a su persona, ella misma lo dijo. El amor no existe- ahora hablaba con voz de pito, imitando de forma ironizante a su abuela, dándole énfasis a cada palabra. Se levantó y encaró a Kath.

jueves, 18 de abril de 2013

Capítulo 20: Confesiones.


¡Hola a todos y todas! He tratado de escribir lo más rápidamente posible, porque ya mismo estaré liada con los exámenes y me será imposible publicar algo. Sé que este capítulo es lento y tedioso, pero creo que estas explicaciones las debía ya :) Los siguientes tendrán más acción, prometido. PD: de nuevo, empleo un vídeo en lugar de una foto. Adoro esta canción, y pienso que es una buena descripción de cómo se sienten muchos personajes de esta historia ante sus pérdidas. PD2: si no entendéis algo del capítulo, no os cortéis y preguntad. ¡Muchos besos!
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 Isabelle no existe. Si Isabelle no existía, ¿quién era aquella mujer? Y, sobretodo, ¿qué quería de ellos?
 -¿Va a tener la decencia de explicarnos quién es entonces?- se exasperó Jay, furibundo- ¿O nos va a soltar la bomba para luego abandonar la guerra?
 -Sí, claro- sonrió abiertamente la mujer, mostrando una estela de dientes pulidos y esmaltados-; pero, ¿qué os parece si antes de explicaros quién soy yo os explico quiénes sois vosotros? Nos ahorraríamos mucho trabajo.
 -Como desee.- contestó Kath con desgana.
 Así es que la mujer los condujo hasta la zona retirada de la entrada, donde había apartados para escuchar música y cómodos sillones de terciopelo. Voy a por algo para beber, les había dicho.
 ¿Y si iba y nunca volvía? O, ¿y si traía una metralleta para masacrarlos?
 Kathleen se apegó más a Jay en el tresillo que ambos compartían, y le transmitió su insistente escalofrío. Jay pasó su brazos sobre los hombros de ella y le besó la mejilla.
 -¿Asustada, pequeña?
 -Si estoy contigo, no- se giró hacia él y presionó sus labios contra los suyos. Necesitaba un poco de confianza en las palabras que estaba diciendo.
 El rechinar de unos tacones por el pavimento hizo eco en la sala. Se giraron y vieron a Isabelle caminar hacia ellos, portando una bandeja de plata sobre la que reposaban galletas de chocolate y tazas de porcelana.
 -Espero que os guste el té- comentó, mientras tomaba asiento enfrente de ambos.

miércoles, 3 de abril de 2013

Capítulo 19: Intocable.

¡Hola cielos! ¿Qué, cómo estáis? Siento mucho que antes de que podáis leer este capítulo, tengo que echaros la gran parrafada, no matadme.
Muchísimas gracias a Andrea Everdeen, del fantástico blog Los Juegos del Hambre, por regalarme esta preciosa cabecera, ¡me ha encantado! Si a Dillaardi no le molesta, la suya pasará a estar a la parte de abajo:)
Sabéis que me encanta adornar los capítulos con alguna imagen, pero en este no, porque, entre otras cosas, cualquier imagen sería un SPOILER como una casa; y, además, os obligo a que veáis el vídeo que pongo a continuación:
Ya sabéis que me encanta Taylor Swift, pero sinceramente, a esta canción ni siquiera la había escuchado. Y, entonces, me dijeron por Tuenti que la historia de Jay y Kath le recordaba a ella y no pude hacer otra cosa que mirar la traducción. ¡Mi madre! Parece que está escrita desde el punto de vista de Kathleen, es perfecta para la historia. Por favor, miradla, leed la letra^^.
Nada más, siento este capítulo, pero me ha sido muy difícil escribirlo y le agradezco a mis amigas que lo leyeron antes de que lo publicara, al menos un pedazo, y me dieron una opinión sincera porque no sé cómo ha salido (incluso me obligaron a que lo hiciera así). ¡Un beso y disfrutadlo!
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 Un ruido sordo de pasos hizo eco al final del pasillo. El murmullo de voces comenzó a elevarse, volviéndose más y más cercano por momentos.
 -¿Qué es eso?- musitó Kath, los nervios a flor de piel.
 -No sé- Jay tragó saliva duramente-. Parece que el director y su séquito se acercan. ¿Cambio de planes?
 Kathy asintió. No tenía ninguna intención de que los pillaran con las manos en la masa, literalmente; tendrían que posponer su visita para más tarde.
 Así es que, ya se sabe que situaciones desesperadas, requieren medidas desesperadas; y lo mejor que se les ocurrió a ambos fue huir hacia el desván.
  Cuando ya se encontraban arriba, Jay echó la llave dos veces, y suspiró de alivio. Podía oír las voces abajo.
 -Será mejor que no hagamos mucho ruido- susurró- ¿A quién planeabas visitar, Kathleen?
 -Nada. En otro momento- comentó distraída. Se hallaba en un ángulo oscuro de la habitación, estudiando el espacio en cuestión- ¿No era aquí donde estaba el supuesto baúl de Gaelle?
 -Creo que sí.
 -Pues a ver si tú me explicas dónde está, porque yo no lo veo.
 Tenía razón; el arca se había esfumado, así sin más. ¿Cómo era posible? Quizás...
 -¿Nuestro misterioso colaborador de nuevo?
 -No sé- contestó Kath, y se acercó hacia el espejo, en el que había notado algo un tanto extraño- ¿Sabes qué es esto?- indicó, pasando sus dedos sobre una pequeña pintada en la parte superior del espejo.
 -Está medio borroso, pero parecen las letras Alfa y Omega- se paró en seco. "El principio y el fin", como el inusual tatuaje de la muñeca de Grace.
 Deberíamos asegurarnos de que no hay nada más raro por aquí, se dijeron en silencio.
 -¿Indagamos un poco mientras el director se va?- Jay trataba de sonar casual, pero mientras tanto, un escalofrío recorría su espina dorsal.
 -Claro- susurró Kath.
 Y así es que cada uno se dedicó a un ala de la buhardilla. Jay andaba de aquí a allá, revisando los objetos esparcidos por el suelo; mientras que Kath estaba escudriñando todas las estanterías. Tan sólo era una cura en salud; para cerciorarse de que no había una cámara oculta por algún lugar.
 A diamonds sky, se leía en la portada de uno de los múltiples tomos de fantasía que pendían del librero. Aquella frase recordó a Kath a una que ella había utilizado en una canción. Le gustaba componer, aunque nunca lo hacía delante de nadie. Casi sin darse cuenta, comenzó a tararear.
 -Intocable, como un distante cielo de diamantes.
 Te busco y ni siquiera puedo explicarte por qué;
 me atrapaste.
 Jay cesó lo que estaba haciendo y se giró, incrédulo.
 -Kathleen, ¿qué cantabas?
 -¿Yo?- sus mejillas, típicamente rosadas, se empezaban a tornar rojo oscuro; y decía palabras sueltas, frases incoherentes- Oh... Ya sabes, bah, me gusta tararear canciones... Nada en especial.
 Se volvió sobre sí misma y continuó con su tarea, tratando de evadirse. Pero, de nuevo, sus labios se abrieron sin que ella se lo pidiera.
 -Intocable, quemas como el Sol, 
 y cuando te acercas siento como que me derrito.
 Era una melodía pausada la que fluía a través de los labios de Kath, apenas audible. Jay quería creer que era verdad y no estaba delirando; que ella le estaba cantando a él.
 -En mitad de la noche cuando estoy en este sueño,
 es como si un millón de pequeñas estrellas deletrearan tu nombre.
 Tienes que acercarte, vamos, di que estaremos juntos.
 Jay se levantó y caminó hacia ella, quedándose tras suya. ¿Qué clase de canción estaba recitando?
 Kath se subió a una banqueta, a revisar los libros de arriba, aunque estaba más pendiente de su canción que de otra cosa. No era buena idea, lo sabía, pero su parte irracional la estaba dominando y se sentía en la necesidad de cantarle a Jay eso que había compuesto sobre él.
 -Vamos, acércate, pequeño bocado del cielo.
 Es difícil y no estaré aquí todo el día esperando.
 Sé que dijiste que estarías aquí de cualquier forma,
 pero eres intocable, brillando y quemando más que el Sol...

 ¡Ah!- su último verso se perdió en el aire, a la vez que ella gritaba por la sorpresa. Había encontrado unos ojos felinos mirándola a través de los libros. Tal fue su impresión que resbaló.
 El golpe contra el suelo no fue especialmente doloroso; de hecho, había tocado sobre algo suave. Se apoyó sobre sus codos y levantó la cabeza, apartándose el pelo de los ojos. Se encontró justo enfrente de los oscuros ojos de Jay, que le estaba sonriendo: ¡había caído encima de él! Su pecho lo estaba rozando, y quería ignorar el calor que desprendía y la inundaba por completo. 
 Se apartó y se sentó en el suelo, justo al lado de él. Acababan de romper todas las reglas establecidas; se habían tocado. Y, lo peor eran ese horrible hormigueo y ese deseo incontrolable de acariciarle los mechones rubios otra vez. Trató de mantener sus estúpidos sueños a raya, y se dirigió hacia él:
 -Lo siento mucho por haberme caído sobre ti, esto... Dios, yo no...- le estaba restregando las manos sobre el pecho, en señal de disculpa, limpiando una mancha inexistente. Apartó bruscamente las manos.
 Jay estaba a punto de echarse a reír. Le acarició la mano con ternura y la miró, sus brillantes ojos verdes iluminados por algo totalmente nuevo en ella.
 -Eh, Kathy- se acercó un poco más, hasta que sus caderas chocaron. Quería respirar su aire, mientras le decía-: ¿Qué esperamos, el Apocalipsis zombie, un cataclismo universal...? Porque la parte de lo que ocurriría si nos rozábamos nunca me quedó clara.
 Kath le contestó con sorna:
 -¿Qué muramos? ¿Qué nos descuarticen? ¿Qué nuestros poderes hagan explotar algo?
 -Todavía no ha ocurrido nada de eso- tomó algunos mechones de su pelo y los colocó tras su oreja, un simple gesto que hasta hace momentos era impensable para ellos.
 -Si estás pensando darme un beso- volvió su cabeza hacia él, de forma que quedaban de nuevo a centímetros-, será mejor que lo hagas ahora, antes de que me dé cuenta de lo que estamos haciendo y no te lo devuelva. 
 Las comisuras de los labios de Jay se elevaron hasta formar una amplia sonrisa. Acercó aún más su rostro al de ella, y la besó tímidamente. No sabía bien qué hacer, cómo actuar. Empezó a profundizar el beso, a lo que ella le respondió gratamente. Sus labios eran tiernos como el algodón, frescos y agradables. Pasó su mano a través de la espalda de Jay y la acarició. Y transcurrieron así durante un momento, sin querer separarse el uno del otro; disfrutando de todo lo que los rodeaba en ese beso que les hizo olvidarse de todo. Jay besó la barbilla y bajó hasta el cuello de Kathleen.
 Ella exhaló un pequeño suspiro, de felicidad. Abrió sus ojos, al tiempo que escuchaba las voces de nuevo, muy próximas a ellos.
 -Será mejor que salgamos de aquí- asintió y tomó la mano de Jay. Se dirigieron hacia la estantería del fondo, recordando que se abría y accedía al otro pasillo.
 Bajaron sigilosamente las mugrientas escaleras.
 -Vaya- musitó Kath- esperaba algún comentario tuyo haciendo alusión a lo extremadamente sexy que eres.
 -Después de cómo te has entregado a esta carita que tengo, no necesito insinuar más; ya he confirmado mis sospechas sobre que bebes los vientos por mí.
 -¿Creídos? ¿Dónde?- ironizó.
 -Shh, Ojos Verdes- susurró Jay- si sabes que en realidad yo también te quiero. Aunque sólo sea un poquito.
 -Está bien- se exasperó- ¿A dónde vamos ahora?
 -A escapar de aquí, del gato ése que había allí arriba.
 -¿Tú también lo has visto?- se aclaró la garganta; estaban de nuevo en la calle. Corrieron de puntillas a través del pasillo, y llegaron a la puerta trasera-. Bueno, dejémoslo. ¿Vamos adonde yo pensaba ir antes?
 Movió la cabeza en gesto afirmativo, y le pasó el brazo sobre los hombros, apretándola junto a él. Corrieron por los bosques del Internado; la estación de autobuses más cercana quedaba aún a medio kilómetro.
                                                                        -o-
 -¿Te he dicho alguna vez que odio el coco?- se quejó Sissie, con cara de repugnancia, mirando su batido.
 Vanessa dio un fuerte sorbo al suyo de frambuesa y la miró, expectante:
 -¿Por qué, si puede saberse?- trataba de no reírse, interesada en la extravagante respuesta que esperaba que le diera su amiga.
 -Oh, ¿no has visto cómo son? Ovalados, con los tres agujeritos y todos esos pelos marrones sobre ellos- se estremeció sólo con describirlo- parecen Oompa-Loompas malévolos.
 -Sissie, cariño, ¿por qué metes a los Oompa-Loompa en todo?- se giraron hacia la voz que les estaba hablando: Keegan, que llegaba desde la barra junto con Callum y otros dos batidos.
 -No los meto siempre- se defendió, sacando morritos y fingiendo ofenderse.
 -Rompiste el gnomo de jardín de casa de mi abuela, porque creías que era un Oompa-Loompa que venía a atacarte.
 -Admite que, a las nueve de la noche, la luz de la luna le daba aspecto de sicario.
 -Eh, ¿no es esa Abby?- cambió la conversación, Callum.
 Los cuatro desviaron su atención a través del cristal de la ventana junto a la que estaban sentados. En efecto, estaba pasando por ahí la pelirroja.
 -Y Louis también- se asombró Keegan- ¿Desde cuándo están saliendo esos dos?- inquirió, reparando en el agarre de sus manos y sus miradas acarameladas. ¿Abby mirando de forma acaramelada?
 -¡Esto es increíble!
 -Sí que lo es- corroboró Vanessa-. Nunca me esperé a Abby y a Louis... Bueno... De esa forma.
 -No, yo me refería que lleva puesta la misma blusa que yo.
 Observaron la camisa de estampados verde manzana que ambas lucían aquel día. Lo último que Sissie podría esperarse, era elegir la misma blusa que Abby.
 -No sé por qué estará con ese petardo.
 Callum se dejó caer sobre la silla, sus alborotados rizos cayéndole sobre la frente. Se los restregó.
 -Tronco- le palmeó Keegan la espalda, sentándose a su lado-. Todos sabíamos que Abby y tú nunca funcionaríais. Ella, bueno, ella es...
 -Satánica.
 Asintió hacia Vanessa.
 -Sí, yo tampoco me explico cómo estabas colado por ella- comentó Sissie, removiendo su batido con una cuchara-. Parecías masoquista. ¿Seguro que no tienes complejo de Anastasia Steele o algo?*
 Vanessa le dio un fuerte puntapié a través de la mesa.
 -Y mirad quién pasa por allí también- el tono de Keegan se agrió- nuestra bibliotecaria.
 Los otros tres se giraron y vieron a Margaret andando a paso ligero, portando una de sus típicas faldas a media pierna.
 -¡Au! ¿Por qué me das un coscorrón?- lloriqueó Callum.
 -No le mires el culo a esa impostora. Esa cara de mosquita muerta no es más que una tapadera. Planea algo gordo, lo que yo os diga.
 -Luego dices que yo soy paranoica- Sissie  se agachó hacia su bolso y tomó su móvil, que estaba sonando- Oh, es el Internado. ¿Sí? ¿Diga? ¡Ah, Jay! Un momento, te oigo mal, hay interferencias.
 Se posó el auricular sobre el hombro y mandó callar a los demás con un gesto silencioso de manos.
 -¿Que dónde estoy? Pues aquí con Callum, Keegan y Vanessa, merendando algo. Se te escucha raro, ¿estás resfriado o algo? ¿Cómo?
 Los demás escuchaban atentamente.
 -Bueno, está bien, veré lo que puedo hacer. No os mováis de ahí.
 -¿Qué le pasa a mi campeón?
 -No sé. Me ha pedido que vaya urgente, dice que Kath ha desaparecido.
 -No lo dices muy preocupada.
 -Es que... Hay algo que no me cuadra. Su voz era profunda y gutural, además tenía un acento mucho más marcado.
 -Será mejor que no vayas- salió el lado sobreprotector de Keegan.
 -No- respondió rotunda, levantándose y poniéndose la chaqueta-. Últimamente están sucediendo cosas muy extrañas. Kathleen y Jay son los siguientes Gill y Cedric; me di cuenta hace mucho. Y son mis amigos, quiero salvarlos antes de que ellos desaparezcan también.
                                                                         -o-
 Los autobuses colectivos olían terriblemente mal. El leve pero intenso aroma a tabaco se mezclaba con el sudor, las colonias de diversos tipos y el sándwich de tres pisos que se estaba comiendo el hombre calvo del asiento de al lado. Kathleen y Jay iban muy apegados, intentando separarse lo más posible de aquel espécimen que apestaba a carne en barra y soltaba trocitos de comida al masticar. Se levantó el brazo para rascarse la calva, dejando al descubierto una gran maraña de pelos bajo la axila. ¿Cómo, a principios de enero que estaban, podía ir con mangas cortas? ¿Era para mostrar sus grasientos pelos?
 -Creerá que es muy atractivo- masculló Jay.
 Kath ahogó una sonora carcajada en su garganta. Suerte para ella que acababan de llegar a su parada.
 -Vamos, rubio. ¿Estás listo?
 -Si es contigo, sí- le contestó, saliendo junto a ella.
 Entraron en la tienda. Todo estaba como la última vez: los libros organizados en inmensas secciones, el parqué reluciente, los sillones color cárdena al final de la habitación. Y la anciana mujer, con su tirante moño grisáceo y su nariz de bruja, mirándoles a través de sus enormes gafas de pasta.
 -Oh, bienvenidos, bienvenidos- se subió a su silla, para intentar ganar unos centímetros, y se abrochó los botones de la rebeca de punto- Isabelle para servirles. ¿Qué les trae de nuevo por aquí, jóvenes?
 -Estábamos buscando algo- la miró fijamente Kathleen.
 -Así que, ¿ya es oficial?- comentó, mirando sus manos entrelazadas e ignorando todo comentario- Qué calor que hace aquí, uf. No, espere, hace frío, ¿no?
 Por primera vez, eran ellos mismos los que estaban controlando sus poderes, ejerciéndolos contra aquella mujer.
 -Creo que mi compañera no se ha expresado bien. Venimos buscando un alguien más que un algo.
 -Este no es un sitio muy concurrido, seguramente no vengan al lugar indicado- musitó, haciendo girar un lapicero con su largo y fino dedo índice.
 -Déjese de tonterías, señora, sabe que venimos a buscarla a usted.
 Fingió sorprenderse.
 -¿A mí? ¿Qué puede ofrecerle una anciana miope a unos chicos tan guapos?
 Sus ojos grises se volvían más y más oscuros, revelando una malicia que era preocupante.
 -No mucho, la verdad- se sinceró Jay-. Sólo queríamos que nos confirmara si usted es Isabelle o no.
 Isabelle gesticuló una especie de mueca, la cual marcaba todas sus arrugas. No era más que una astuta sonrisa camuflada.
 -Tenéis razón, queridos. Isabelle no existe, es sólo una farsa.




*Anastasia Steele es la protagonista femenina del famoso bestseller "5o Sombras de Grey". Sissie hace alusión a su entrega a los ritos sadomasoquistas de Christian Grey, y a aceptar ser su sumisa; sólo por estar enamorada de él.