lunes, 5 de septiembre de 2016

¿Es esto un adiós? ¿O quizás un "hasta luego?

Un año sin publicar nada en absoluto en este, mi pequeño rincón de Internet, da para pensar mucho. Para recordar mucho. Y, sobre todo, para emocionarte mucho cuando revives todo aquello que has aprendido en tus más de cuatro años de andanzas cibernéticas.

Llegué a estos lares un caluroso julio de 2012, con apenas catorce años y sin una idea fija de lo que deseaba o no hacer con mi vida. Por aquel entonces, sólo tenía claro y presente mi pasión, una de esas viscerales y a veces hasta un poco insanas: escribir. Ansiaba aporrear las teclas del ordenador sin orden ni concierto, uniendo letras para formar palabras que poco a poco irían tejiendo la compleja red de historias que bullían en mi cabeza y deseaban ser escuchadas por alguien más que una servidora.

A lo largo de todo este tiempo, y ahora lo observo cuando releo todo lo aquí plasmado- y me avergüenzo un pelín por haber compartido esta historia que ahora se me antoja incluso pueril-, he crecido como "proyecto de escritora", que cada día ha ido perfilando más su forma de narrar y se ha ido construyendo a sí misma como aquello a lo que aspira ser algún día; pero, lo más importante y que guardaré siempre con mayor cariño, es que he crecido como persona.

Mirándolo en perspectiva, resurgen en mi cabeza los vestigios de aquello a lo que tantas horas una vez dediqué; las conversaciones entabladas, el intercambio de opiniones y todos los comentarios que aparecían en el momento adecuado para sacarme los colores y alentarme a continuar. De mi experiencia en Blogger, me llevo a grandes personas a quienes me encantaría desvirtualizar algún día, y muchas, muchísimas enseñanzas.

Llegué aquí siendo una niña, y me despido- por ahora- un paso más cerca de cumplir las metas que alguna vez me puse y que siguen intactas en lo más profundo de mi corazón, junto a todo el aprecio y estima que le guardo a mis aventuras literarias.

Muchas han sido las personas que han pasado a leerme, o tal vez no, mas con sólo haber logrado acariciar el alma y los sentimientos de una de ellas con mis palabras, son más que suficientes. Si me despido, no es porque vaya a dejar de escribir o marche de Internet; sino porque en breves me embarco en una aventura totalmente nueva y, como mis personajes, tengo que cerrar capítulos pasados de mi vida y despedirme, no sin una enorme sonrisa en el rostro mientras me dirijo a ti, y a ti y también a ti. A quienes habéis sido tan partícipes de mis historias, desvaríos y bajones tanto o más que yo misma.

Quedan aún muchas historias por contar, tanto por compartir con el resto del mundo, que me muero de impaciencia a ser capaz de regresar y que me recibáis donde quiera que sea con el amor y el apoyo que siempre habéis mostrado.

Gracias, GRACIAS Y MÁS G R A C I A S. Nunca seríais capaces de imaginaros lo que habéis significado para mí y lo que habéis nutrido mi alma de gozo y orgullo.

 Y me gustaría despedirme con unos versos de mi venerado Miguel Hernández;

. A las aladas almas de las rosas... de almendro de nata te requiero,: que tenemos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero. .

Vuestra siempre, Julia

lunes, 19 de octubre de 2015

Epílogo

  Cuando el coche se detuvo frente a su "nueva casa", Arlette farfulló. Esta mudanza no implicaba un cambio de vivienda, sino un cambio de vida: tras dieciséis años, había sido adoptada por el matrimonio Lloyd. ¿La única ventaja que le veía? Que sus nuevos padres aceptaban íntegramente que no era una chica común. Así, al menos, no la abandonarían como ya habían hecho las otras siete familias de acogida.

  -Arlette, por favor, deja de hacer que llueva. Hoy estaba haciendo un muy buen clima- se quejó, con una sonrisa, Susan, su madre adoptiva.

  -A mí me gusta cuando levanta cosas- apostilló Bruno, su hermano de diez años-. ¡Levántame la gorra, por fa!

  Arlette le respondió tirándole la gorra al suelo de un manotazo, riendo. Después de todo, no estaba tan mal su familia.

  -Este será nuestro nuevo hogar, Arlette- se lo presentó Ayrton Lloyd, su padre.

  Al ver aquel imponente edificio de estilo victoriano, que antaño fue un famoso y polémico Internado, Arlette sintió unos ojos grises taladrándola. "Maldita Ojos de moco", reía. ¿Dónde la estaban metiendo?

  -Arlette, la abuela Cecilia quiere conocerte- la sacó Bruno de sus pensamientos-. Tiene ochenta y tres años, así que no esperes que te escuche muy bien- rió.

  Se acercó a la puerta principal, donde la esperaba una longeva mujer de pelo blanco como el azúcar y ojos turquesas, en silla de ruedas. Los labios, coloreados de rosa, dibujaron una enorme sonrisa al tiempo que la abrazaba y gritaba:

  -¡Es ella, Abby, es ella! ¡Ha llegado!

  Por detrás, apareció otra pareja madura, conformada por un hombre de pelo cano y una mujer de tez pecosa y alargadas pestañas. Su mirada centelleó al verla.

  -Llama al chico, Brenton, llama al chico.

  A los dos minutos, volvió el llamado Brenton- que parecía ser marido de la tal Abby- con un chico alto, apuesto, de cabellos casi negros  y penetrante mirada azul oscuro. Era, sin duda, el chico más guapo que hubiera visto nunca.

  -Este es nuestro nieto, Eiden. Vive aquí con nosotros, y estaba deseando conocerte- explicaron Brenton y Abby.

  -Un placer, Arlette- dijo el chico cortésmente, tendiéndole la mano.

  Cuando sus manos se pusieron en contacto, rápidos vistazos de dos jóvenes chicos, abrazados dentro de un desván con un halo mágico, se sucedieron ante ellos.

  -Lo hicieron bien Kathleen y Jay, lo hicieron bien- comentó, con una enorme sonrisa en su rostro, Eiden.

  Arlette, que por algún motivo sentía saber de qué hablaba, asintió. Todo iría bien a partir de ahora, de repente estaba segura.

lunes, 12 de octubre de 2015

Capítulo 29: ¡Larga vida a las paredes que derrumbamos! (Pt. 2)

No me puedo creer que esté publicando esto. Increíble pero cierto. Ha llegado el día y esta historia, tras idas y venidas continuas, está terminada. La semana que viene se subirá un epílogo en el que no aparecen ni Kathleen ni Jay, pero que creía que podría quedar bien :). ¡Un beso y muchísimas gracias por todo!


  La mañana siguiente a su graduación, Kath se levantó con una terrible jaqueca. Hacía mucho tiempo- quizá nunca- que no había vivido una fiesta como aquella.

  Al girarse en la cama, se topó con los rizos enmarañados de Sissie bajo las sábanas. Era increíble lo mucho que había llegado a querer a esa rubia alocada; pareciera que habían sido amigas de toda la vida. Pero, sin embargo, los recuerdos de Warwick, los cadáveres ocultos del Internado, la muerte de Gaelle... Parecieran haberle sucedido a alguien ajeno a ella, no ser más que una noticia en el periódico.

  Incluso Barto, aquel hermoso cachorro de perro que habían escondido hasta ser ellos mismos secuestrados, parecía algo de otra vida pasada. ¿Qué tal estaría ahora? Seguramente los padres de Keegan lo estarían tratando bien en su enorme casa de campo, tras haberlo rescatado de entre los bosques contiguos al Internado totalmente desnutrido: llevaba meses buscando a su dueña.

  Ah... Keegan, Keegan... Cuánto iba a extrañar al bueno de Keegan cuando terminara el verano. Al igual que a Callum y a Vanessa. Y, por supuesto, que a Abby y Brenton. Aunque estaba segura de que aquello no era el final de absolutamente nada; sino el principio.

   Kathleen se levantó porque no podía permanecer más tiempo en la cama, se vistió con unos vaqueros y una sudadera y bajó a la cafetería a tomar algo. Cuál no sería su sorpresa al hallar allí a Jay.

  -Vaya, veo que no soy la única que tiene jaqueca...- musitó, dibujando una sonrisa-. Buenos días.

  Jay la abrazó.

  -Estamos conectados hasta para estas cosas, ya lo sabes.

  Kathleen suspiró, asintiendo.

  -Por eso también sé la punzada de dolor que te dio saber que yo tenía una madre orgullosa en mi graduación y tú no.

lunes, 5 de octubre de 2015

Capítulo 29: ¡Larga vida a las paredes que derrumbamos! (Pt. 1)

  Este será el último capítulo, lo siguiente que suba va a ser un epílogo que puede que os confunda más que nada, pero era necesario. Gracias a quienes aún quedéis por ahí.


  Todo un año había transcurrido desde la última vez que Kath vio a la señorita Tilman, durante la presentación de Daniella como directora. Esta vez, ella había vuelto al Internado para asistir a su graduación. ¡Qué emoción!

  Si todo salía bien, el próximo año Kathleen asistiría a la Universidad de Oxford a estudiar Lengua y Literatura Inglesas, con el sueño de ser escritora en un futuro. Estaba deseándolo.

  -¿Qué tal vais, chicas?- preguntó Vanessa desde fuera de la habitación.

  -Estamos esperando a Kath- respondió Abby, recostada sobre la cama hojeando una revista.

  -Te vas a arrugar toda la toga, tonta- le riñó, entre risas, Sissie-. ¡Vamos Kathleen!

  Kathleen se colocó un colgante de plata con una "G" pendiendo de la cadena. Se la había entregado Daniella, parece ser que apareció en casa de Gaelle. Daba igual si la "G" era por Gaelle o por Gill, ambas habían sido dos mujeres fundamentales en su vida aún sin ella saberlo; necesitaba llevar ese collar aquel día.

  -Ya estoy- dijo, al fin-. Podemos irnos.

  Y las cuatro amigas salieron juntas, riendo. Probablemente no volverían a compartir clases: Vanessa se iba a Cambridge, Kath a Oxford, y Sissie y Abby permanecían en la Universidad de Londres.

  El patio principal del Brotherhood volvía a estar engalanado, y de nuevo había muchísimos rostros sonrientes mirando a la zona de Kathleen, que tomó asiento junto a Jay.

  -¿Estás entusiasmada?- le preguntó él, apretando sus manos con cariño.

  Kathleen observó unas filas más atrás, donde Sue Tilman le sonreía enormemente. Había creído conveniente cederle el lugar de familiares a Sue; después de todo, había sido su única familia durante muchos años.

  -Tengo un poco de miedo por lo que pueda venir.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Capítulo 28: ¿Qué significa "familia"? (Pt. 2)

Lo dicho siempre, espero que lo disfrutéis y muchísimas gracias. Esto no continuaría de no ser por el apoyo :)



 -Maldita plancha- se exasperó Sissie, peleando con su plancha del pelo en un intento inútil por alisarse el flequillo-. ¡Justo hoy se tenía que estropear!

  Kath rió al tiempo que iba a abrir la puerta. Tras ella, apareció Vanessa engalanada con unos pantalones pitillo rojos y una blusa a la sisa azul marino.

  -¿Aún estáis así? Va a terminar el acto y seguimos aquí.

  Sissie le sacó la lengua, al tiempo que se abrochaba su vestido rosa palo.

  -Las estrellas siempre llegamos tarde, ¿no lo sabías querida?

  Las tres amigas se unieron, entre risas, en un abrazo y salieron de la habitación. Unos ojos azul hielo las observaban desde el otro lado del pasillo. ¿Cuándo sería perdonada? Si es que llegaban a
perdonarla alguna vez, claro está.

  Abajo, en el patio, habían montado unas mil sillas enfrente de un escenario improvisado, sobre el que Daniella debería hablar frente a los quinientos alumnos del Internado, el claustro y algunos periodistas locales que se habían colado para el momento.

  -¡Jay!- gritó Kathleen cuando vio al joven junto a su madre, luciendo chaqueta y corbata.

  Jay le mostró una hermosa sonrisa cuando llegó a su lado, y le dio un pequeño beso en la cabeza.

  -¿Y Abby?

  Kathleen se encogió de hombros.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Capítulo 28: ¿Qué significa "familia"? (Pt. 1)

  ¡Hola! Espero que estéis disfrutando de esta historia, si es que sí dejádmelo saber aquí, en Twitter, en Ask... Como veis, se van publicando cada semana, así que estad pendientes, ¡quedan dos capítulos! Un beso y tened un maravilloso día.




  Habían pasado varios meses cuando Jay por fin se decidió a ir al cementerio local, puesto que apenas había sido capaz de estar presente durante el funeral de su abuela. "Es curioso", pensó, "he llegado a querer a mi abuela en unos meses como si hubieran sido años."

  Tal vez el cariño no era directamente proporcional al tiempo que conocías a alguien, o a los lazos sanguíneos que te unían a esa persona. O quizás fuera cierto que Jay experimentaba el amor de la forma más pura, pero no solo con Kathleen, como le habían vendido.

  El cementerio se hallaba vacío a aquellas horas de la mañana, y una espesa neblina gris cubría el mausoleo de los Plassmeyer. Aunque no era allí a donde se dirigía, sino a una pequeña y humilde tumba de mármol blanco no muy retirada de allí.

  Cuál no sería su sorpresa al vislumbrar una sombra sobre la tumba. ¿A quién- aparte de a él- se le ocurriría ir a esas horas de la mañana un domingo al cementerio? La mata de pelo escarlata recogida en una trenza le dio respuesta sin necesidad de que viera la cara de la persona que allí se encontraba.

  -Hola- musitó Jay, al acercarse.

  Abby se giró y le dedicó una tímida sonrisa que iluminó sus mejillas, tiñéndolas de rosa.

  -Hola.

  Ambos se quedaron en silencio durante unos minutos, observando la tumba de su difunta abuela, sin saber cómo actuar. No habían vuelto a cruzar palabra desde que salieron del hospital. Habían labrado su relación en torno a silencios prolongados donde se gritaban todo lo que deseaban decirse.

  -¿Esas violetas las has traído tú?- inquirió, observando las flores que descansaban sobre la lápida.

  -Sí- contestó Abby de forma tímida, dejando que el frío aire mañanero los envolviera antes de volver a hablar-. Guardan un significado especial para mí y, supongo que en cierta manera para ella también.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Capítulo 27: Renacer (Pt. 2)

  ¡Hola! Si todo sale bien, esta entrada debería publicarse porque la he programado, pero no prometo nada. (voy a intentar estar por aquí aunque hayan comenzado las clases). Yo nunca incumplo mis promesas, ya lo sabéis (si es que seguís leyéndome, claro). Espero que disfrutéis la historia, un beso y muchisisímas gracias por seguir ahí tras tres años.

PD: Espero que os guste la canción, habla un poco de cómo se sienten los dos últimos personajes que aparecen en este capítulo en estos momentos.



  Jay, Daniella y Kathleen no eran los únicos pacientes en aquella planta a los que se relacionara con el misterioso caso de una secta corrupta formada por la élite de Londres. Unas cuantas habitaciones más allá, una joven pelirroja escribía en un cuaderno de tapa dura mientras descansaba en una cama.

  Siempre temí que mi madre no se sintiera orgullosa de mí, pero nunca imaginé que acabaría siendo yo la que no pudiera sentirse así por ella. ¿Quién me diría que perder a mi madre supondría encontrarme a mí misma? Ahora mismo, solo me arrepiento de no haber descubierto a tiempo quién
era Gaelle Milner; teníamos muy poco tiempo para decirnos muchas cosas. Quizás la vida consista en eso: una carrera a contrarreloj.

  De repente, oyó pasos y cesó de escribir. ¿Quién querría ir a verla en aquellos momentos? La única persona a la que creía importarle había resultado un impostor, había maquillado sus pérfidas intenciones con hermosas palabras y mimos hacia ella. Lo único que aún la quemaba por dentro era saber si se había acercado a ella antes o después de ingresar a la Hermandad; porque desde luego que si había ingresado por su culpa, no podría perdonárselo nunca.

  Cuál no sería su sorpresa al ver pasar al torbellino de pelo rubio platino entrar con una sonrisa de oreja a oreja.

  -¡Zanahoria! ¿Cómo te encuentras?

  -Con dolor de cabeza hasta que llegaste tú- le respondió, haciendo un amago de sonreír-. Ahora tengo jaqueca.

  Sissie profirió una sonora carcajada y esperó hasta que Abby se levantó para abrazarla tan fuerte que se le cortara la respiración.

  -Espero que esto cuente como un "lo siento".

  -¿Lo siento?- Abby se extrañó-. Pensaba que la que te debía una disculpa era yo. Nunca he sido, ejem, lo que se dice un ejemplo de buena amiga.

  -Querida Abigail Rumsfeld, eres una borde de mierda y tienes un humor de perros el noventa por ciento del tiempo, pero no eres una mentirosa. Después de todos estos años de amistad, no me fié de ti y siempre te culpé de la desaparición de Brenton. Aunque bueno, en parte sí fue tu culpa.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Capítulo 27: Renacer (Pt. 1)

  ¡Buenas! Espero no ser un paquete del todo y que esta entrada se publique para cuando la tengo programada. Para cuando leáis esto, lo más probable es que la historia esté terminada y todas las entradas programadas, así que aprovecho para deciros ahora lo que pensaré en ese momento, porque lo pienso siempre: si no fuera por esta historia, por este blog, y por vosotros/as, yo hoy día sería alguien muy diferente. Así que gracias por haberme ayudado- de manera inconsciente- a crecer como persona. Un saludo y os deseo lo mejor para este curso, estudiéis o no.



  Cuando Kathleen abrió los ojos, se encontró con una pareja feliz mirándola y sonriendo; pero rápidamente la pareja se transformó en un techo con olor a desinfectante y luces blancas. ¿Dónde estaba?

  Se miró el brazo y tenía conectada una vía con suero: estaba en el hospital. Verdad, ahora de repente todos los recuerdos se agolparon en su mente a modo de balas que la iban perforando.

  La puerta se abrió y pasó una mujer de piel oscura y pelo rizado, que vestía un uniforme verde y sonreía continuamente.

  -¡Vaya, señorita Gray, por fin despierta! Mi nombre es Thelma, y seré su enfermera. Voy a pasar a retirarle el suero- y desenganchó la vía de su brazo, limpiándole la minúscula herida con un poco de algodón mojado en agua oxigenada.

  Kathleen observaba de manera distante a aquella vivaracha mujer. Su cuerpo se hallaba en aquella diminuta habitación de hospital, pero su mente vagaba por todo lo que había vivido en cuestión de dos días.

  -¿Cuánto tiempo llevo dormida?

  -Unas catorce horas, señorita. Al parecer tenía sueño acumulado, pero su salud está como un martillo.

  -¿Hay más gente por aquí...?

  Se oyó el sonido de pasos afuera, y un muchacho entró en la habitación, arrastrando un gotero consigo.

domingo, 16 de agosto de 2015

Capítulo 26: Por los inocentes (Pt. 2)

   ¡Buenas! He vuelto. Sé que esto lo leen cuatro gatos ya porque aburre que lleve escribiendo una historia tres años, pero me prometí terminar y heme aquí. Espero que os guste, de verdad, y que me comentéis cualquier cosa que os apetezca. No sé cuántos capítulos quedarán exactamente, pero os auguro que muy muy pocos. Sin más dilación, disfrutad y muchísimas gracias por leerme.

  Espero que os guste la canción elegida, creo que hablo un poco sobre los demonios interiores del malo malísimo de mi  historia y, además, ¡es de Imagine Dragons!

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  El caos general se dispersó por la habitación. Así que, después de casi cuarenta años persiguiendo un sueño con ahínco, Warwick había sido vencido por una panda de mocosos inmaduros y malcriados. No lo podía aceptar, de ningún modo.

  Miró tentativamente a unos y a otros, a Loick siendo agarrado por la policía, a su sobrina abrazando llorosa a su hija, a los malditos bastardos de Kathleen y Jay juntos. Maldita sea, todo le había salido mal.

  -Don Warwick Plassmeyer, tenemos una orden de arresto contra usted, suelte ahora mismo el arma o me veré obligado a disparar- lo sacó un policía de sus pensamientos, apuntándolo con el revólver.

  Entonces, la mirada de Warwick se empañó por las lágrimas. ¿Coraje? ¿Odio? ¿Impotencia? Quizás hubiera, por primera vez, algo distinto nublando su mirada: dolor por la pérdida de un ser querido.

  "-Warwick, ¿qué estás haciendo?- preguntó una inocente voz de ocho años.
 
   -Calla, estoy leyendo.

  La mirada grisácea del niño permaneció fija en aquellas páginas amarillentas por la luz de la linterna que las iluminaba. Una diminuta mano quitó de su cabeza las sábanas con las que se cubría, y apareció una niña menuda y vestida con un camisón a su lado. La niña llevaba el fino pelo en dos trenzas y mostraba una sonrisa desigual, debido a que se le acababan de caer dos dientes de golpe, pero, aún así, compartía sus mismas facciones.

  -Gaelle, ¡no molestes! He sacado este libro de la biblioteca y tengo que entregarlo mañana cuando aún me quedan cincuenta páginas.

  -Pero es que la luz de la linterna no me deja dormir- gimió, poniendo pucheritos-. ¿Puedo leer
contigo?

  -Es un secreto secretísimo, ni siquiera a ti te lo puedo contar.

  -Vaaaaaaaaaaamos, Warwick, ¡quiero saberlo!- pujó la pequeña Gaelle, saltando a su lado en la cama.

  Warwick resopló, levantando su espeso flequillo castaño rojizo.

  -Está bien, pero recuerda que no se lo puedes contar nunca nunca nunca a nadie. Ni siquiera a mamá.

  -Pero... Si mamá no se lo puede contar a nadie...

  -Calla o no te lo cuento, pesada. Mira- le mostró el grueso tomo, donde se apreciaban dibujos a acuarelas de seres fantásticos-. En realidad no es de la biblioteca, me lo ha prestado Matt. Dice que estaba en un cajón del trastero, por lo que lo tiene que devolver mañana antes de que su padre se dé cuenta. Cuentas muchas leyendas, y una habla sobre una forma de volverte inmortal, ¿no sería genial?

  -¿Y para qué quieres ser inmortal? Mamá decía que íbamos a vivir para siempre en el cielo.

  -¡Por eso mismo! Mamá antes de irse al cielo nos pidió que viviéramos mejor que ella, ¿no? ¡Pues esto tendría que ser genial! Vivir una aventura de verdad.

  -Me da miedo, Warwick- lloró.

  -Anda, ven- acunó a su hermana melliza entre sus brazos-. Todo va a estar bien, Gaelle, mamá nos va a sonreír desde el cielo y tú y yo vamos a ser muy muy muy felices."

miércoles, 15 de julio de 2015

Capítulo 26: Por los inocentes (Pt. 1)


¡Buenas! Después de prácticamente un año, he regresado. Quizás porque el día 7 cumpliéramos tres añitos, quizás porque os merezcais leer el final de esta historia- si aún lo estáis esperando-. En mi defensa diré que este año ha sido un poco complejo y por ello no he podido publicar antes (excusas). Como ya viene siendo costumbre, os haré un pequeño resumen; aunque si queréis, podéis volver a leer toda la historia aquí o en Wattpad, donde la estoy subiendo corregida.

  Un besazo y espero que os guste.


Kathleen Gray y Jay Dennison son dos chicos huérfanos que, aparte de compartir este vínculo, tienen poderes especiales: Kathleen "Kath", sobre el agua; Jay sobre el fuego. Además, Jay es capaz de volverse invisible en determinadas ocasiones y ambos pueden ver vidas pasadas, de personas desconocidas. Estas personas serán, como más tarde descubrirán, Gill y Cedric, los padres de Kathleen. Kathleen y Jay son los nuevos Hijos de Agua y Fuego, criaturas que velan porque la paz y el amor en el mundo se mantengan tal cual. Desde que se ven, sienten esta fuerte conexión. Pero Warwick Plassmeyer, director del Internado Brotherhood donde los han reclutado, les prohíbe que mantengan contacto físico, ya que Warwick y el resto de sus aliados (Loick, Aurora...) planean servirse de la sangre de Jay y Kathleen para ganar la inmortalidad. Por tanto, han de mantenerlos juntos para asegurar la salud de su sangre, pero nunca en contacto; pues entonces nunca se podrán separar ni podrán manejarlos a su antojo. En todo este lío, conocen a Abby, la hija de Grace (supuesta pareja de Warwick), quien finge estar enamorada de Jay, los espía y actualmente sale con Louis; y la pareja de sus mejores amigos, Keegan y Sissie. Por otro lado, conforme investigan averiguan toda la historia: Gaelle era la madre de Lucy (mejor amiga de Gill) y Daniella, y aliada de Warwick, su hermano mellizo. Al final, desistió de su plan contra Gill y Cedric, y los ayudó a escapar. En esta aventura, se perdió su hija Lucy (quien más tarde se descubre, es Grace, la madre de Abby); y Gill y Cedric se cambiaron de identidad y lograron huir, creciendo y madurando. Entretanto, Daniella y Gaelle volvieron a Londres, donde Daniella fue secuestrada, torturada y violada por la secta de su tío Warwick. Fruto de esta violación, a manos de Eric (hermano de Loick), quedó embarazada. Su madre y demás allegados lograron rescatarla, justo cuando iba a dar a luz. Gaelle había descubierto un terrible secreto: el bebé que esperaban Gill y Cedric era la futura Hija de Agua y Fuego; al igual que su futuro nieto sería el varón, Hijo de Agua y Fuego. Así, Daniella dio a luz y le robaron a su niño (sin embargo, debido a la ley de que "el primer humano que mire a un Hijo de Agua y Fuego a los ojos morirá", Eric, el padre de la criatura y su secuestrador, murió); y desde entonces ella ha vivido como Margaret, tratando de encontrar a su hijo. Gill y Cedric también murieron al dar a luz a Kathleen; pero dejaron a Gaelle encargada de ella. Esta la perdió, pero siempre le siguió la pista como Isabelle, una afable librera que cuidaba de Kathleen y Jay en la distancia. Finalmente, Kathleen y Jay descubren toda la verdad que los rodea, y han de enfrentarse al rencor que sienten hacia su "familia". Más tarde, son secuestrados por la Hermandad; y toda su familia (Gaelle, Daniella) junto a Abby (quien se ha vuelto de su parte), Louis, Sissie, Keegan y demás amigos, se vuelcan por salvarlos. Sin embargo, hay un topo infiltrado, y Sissie teme que sea Abby, a quien guarda algo de rencor desde que su querido hermano (amor platónico de Abby), Brenton, desapareció en compañía de ella. Por ello, Sissie tratará de ayudar a Kathleen y Jay por su cuenta. Y los demás, lo intentarán; pero solo lograrán (pese a todas las profecías) que Kathleen sea enviada lejos de Jay, y Daniella sea también secuestrada. Kathleen es así llevada hasta la cabaña donde Brenton es reclutado, y le explica que él trabajaba para la Hermandad para evitar que le hicieran daño a su hermana; pero tuvo que abandonar cuando le pidieron que matara a Abby, la chica que le gustaba. Así es como le cuenta que Jay y ella poseen una conexión especial, sus almas están unidas y no los podrá separar ni la distancia física. Kathleen cobra fuerzas con ello y utiliza sus poderes para escapar y encaminarse los dos a salvar a los suyos, quienes han quedado todos apresados al intentar rescatar a Jay y Daniella, pues se fiaron de Louis y ¡resulta que él era el topo! Su última esperanza es Sissie pero, ¿volverá para ayudarles o no?

  Kathleen y Brenton habían llegado a las puertas del Internado cuando el aguacero que los venía acompañando desde las entrañas del bosque se había transformado en una granizada helada y dolorosa. Kathleen sabía que algo iba mal: sentía el dolor de estar perdiendo la sangre, la fatiga que se apoderaba de todos su cuerpo, engarrotando sus músculos.

  -La puerta está abierta- la sacó de sus pensamientos Brenton-. ¿Subimos?

  -Brenton- ella sollozaba-. Creo que está pasando algo malo ahí arriba.

  -No perdamos tiempo, entonces- contestó Brent en un tono tranquilo.

  Ambos subieron corriendo los escalones hasta el desván, abrigándose con una manta de sombras y oscuridad que se formaba a lo largo de la escarpada escalera de caracol. No medían los peligros a los que se sometían, sólo pensaban en el modo de salvar a los suyos. Sus ojos eran la única luz que los guiaba hacia aquellos a los que podrían perder si no se apresuraban.

  Nerviosismo. Tristeza. Coraje. Determinación. Eran actitudes contrapuestas, difíciles de experimentar a la vez. Como si el fuego y el agua se tocaran y no se sumieran el uno en el otro. "Como se supone que nos ocurre a Jay y a mí", pensó Kathleen, "o eso espero".

  Sin embargo, cuando dejaron atrás la escalera y se toparon con lo que en aquella habitación les esperaba, todo se pudo resumir en una palabra: miedo. No estaban preparados para enfrentarse a Louis encañonando una pistola contra Abby, a Jay lívido y destrozado mientras Ida le sacaba sangre. Habían supuesto que se encontrarían con algo horrible; pero no podían haber imaginado lo horrible de verdad que llegaba a ser el dolor cuando lo sientes en primera persona.

  Quizás hubiera cosas para las que, por mucho que nos concienciáramos, no estábamos preparados. Hay ciertas cosas que suceden en el momento y sólo te dejan efectuar dos acciones: plantarles cara o huir.

martes, 24 de febrero de 2015

MI REGRESO: Liebster award

¡Buenas, buenas, buenas! Supongo que debiera desearos feliz año nuevo, aunque a este ritmo un poco más y subo esta entrada en 2018.


Como bien dije hace casi seis meses, quería tomarme un tiempo; me sentía cansada y debía aclararme las ideas. Hubo un momento en el que pensé que nunca volvería, no encontraba la forma de hacerlo. Sin embargo, mi familia y amigos me han animado a regresar; y aquí estoy. Esta entrada va a ser un simple aperitivo de lo que se os viene encima: porque sí, esta vez voy a quedarme. No os voy a prometer fechas porque ya sabéis que no las cumplo, pero voy a estar aquí.

Y sin más dilación, muchísimas gracias a la encantadora Laura, una bloggera, escritora y persona en general estupenda; que, pese al estado de pausa de este blog, ha querido nominarme a un pequeño premio en su blog.

Vamos allá...

¿Para quién escribes? 


Sería una hipócrita si dijera que para mí. A todos nos gusta que nos lean. Supongo que escribo para toda aquella persona que esté ahí dispuesta a leerme, y que disfrute de ello.

¿Qué suele ser lo que te inspira? 


Me inspira todo aquello que me diga que puedo seguir adelante: un comentario positivo, un abrazo cariñoso, o una simple flor bonita que me encuentre en el camino (me ha quedado muy Katniss Everdeen, ¿no?).

¿Cuál es el objetivo de tu blog? 


Mi blog tenía el objetivo de contar una historia. De arropar las palabras que salían de mí a borbotones. Con el tiempo se ha convertido en mi mayor apoyo: tendría muchísima menos confianza en mí misma si no hubiera creado este rinconcito cibernético allá por 2012.

Además de este blog, ¿tienes algún otro? 


Negativo. Aunque quizás, si me propongo aplicarme, lo haga algún día.

¿Qué libro poco conocido crees que todo el mundo debería leer? ¿Por qué? 


Al pedirme que sea poco conocido, te diré que "The storyteller" (Antonia Michaelis), porque es una historia dura que puede cambiarte la forma de ver la vida si eres la persona adecuada para el libro. Si me pides otros, te diré que "Marina", "La ladrona de libros", "Bajo la misma estrella", "La soledad de los números primos", "La sombra del viento", "Rebeldes"... Pero estos títulos son mucho más conocidos.

Si pudieses pedir los típicos tres deseos, ¿cuáles serían? 


Uy, soy malísima eligiendo; pero serían salud, paz y justicia a nivel global.

¿Opinión de la literatura adolescente? 


A mí me gusta. Creo que hay títulos considerados como "literatura adulta" de mucha menor calidad; y, además, estos libros se suelen adaptar a lo que queremos leer y experimentar los adolescentes. ¿Que hay bazofia? Pues como en todas partes; pero no me parece justo que se desacredite algo que le gusta y significa tanto para tantas personas.

¿Cuál es tu género favorito y por qué? 


Volvemos al problema de elegir. Todos los géneros me gustan, depende del libro en sí. Aunque me encantan en especial los que alberguen drama, suspense, misterio... Libros de los que yo pueda sacar una enseñanza, vamos. No tengo un género predilecto aunque me guste que incluya los elementos anteriormente mencionados.

Escribe 5 frases (de libros, canciones o de lo que sea) que te gusten de manera especial.


"Los objetos fueron creados para ser utilizados y las personas para ser amadas. El mundo va mal porque amamos a los objetos y utilizamos a las personas"-Proverbio
 "Es difícil encontrar buenos amigos e imposible olvidarlos"-Bajo la misma estrella
 "En el momento que te paras a pensar si quieres a alguien de verdad, ya has dejado de quererlo"-La sombra del viento
 "Si la gente pensara la mitad de lo que habla, el mundo sería un paraíso"-Marina
 "Vivir sin sentir sería un sinsentido".

¿Cómo crees que cambiará tu relación con la escritura con el paso del tiempo? 


Probablemente, al haber elegido a los números por encima de las letras, acabe aburriéndome por no tener tiempo para dividirme entre ambos gustos, y este blog pase a ser una hermosa anécdota que atesorar en el baúl de los recuerdos; pero quiero pensar que nunca abandonaré mi sueño insaciable de escribir algo- lo que sea- que ayude a alguien de verdad, que lo emocione.

Y, por último, escribe alguna anécdota relacionada con el blog. Si no tienes, cuéntale al mundo algo que no has tenido ocasión de decir. 


Bueno, aprovecho este espacio para dar una vez más las gracias. Me he sentido verdaderamente apoyada en este blog tan humilde que pensé que nunca llegaría a nada. Espero de verdad que lo que yo haya podido escribir en algún momento os haya gustado. O no. Pero que por lo menos haya despertado algún tipo de sentimiento en vuestro más profundo interior, ya sea positivo o negativo. Ahora, como bien prometí una vez, especialmente a mí misma, terminaré esta historia, y le daré el final que merecía en mi cabeza. Luego veré lo que pasa. No voy a prometeros fechas; pero sí eso. Es lo mínimo que puedo hacer por todas las ilusiones que mi soñador yo de catorce añitos puso en esta historia. Gracias de nuevo.

Por último, decir que como he estado muy desconectada de aquí, nomino a quien quiera hacerlo; porque desconozco quién sigue activo/a en Blogger y quién no. Las preguntas son las mismas que las de Laura. Un beso y, ¡ah! Os voy a dejar una encuesta por si alguien anda por ahí.

Julia


martes, 28 de octubre de 2014

Mis disculpas.


  Buenas a todo aquel (o aquella) que siga ahí, al otro lado de la pantalla, leyendo esto que vengo a decir. Quizás no sea importante, quizás prefiráis estar en otra parte; pero un motivo u otro os ha traído hasta aquí, ahora mismo.

  Dejando a un lado mi filosofía barata y mis alegorías dignas de preescolar, quisiera disculparme. ¿Por qué? Bueno, en realidad por nada; no tengo fijadas unas  fechas de escritura con vosotros. Pero también es cierto que prometí terminar la historia antes de empezar las clases.

  ¿Qué pasa? Las palabras se las lleva el viento, no hay más. Yo quería terminar la historia, pero veía poco interés por vuestra parte o por la mía, así que fui posponiendo el momento y nunca llegué a tomármelo realmente en serio. ¿Eso qué significa? Que ahora mismo me encuentro en un momento de parón.

  Tal vez vuelva mañana y me contradiga, pero por ahora quiero tomarme un tiempo. Abrí este blog con catorce años, cuando esta idea parecía lo mejor que se me podía ocurrir y de verdad pensaba que lo que yo escribía merecía la pena. Agradezco haberlo hecho, pero simplemente no encuentro ahora mismo fuerzas para seguir tan rápido. Es el final de una historia a la que, quieras que no, le he cogido cariño, y me gustaría escribirlo con calma; hacer las cosas bien. Al igual que me gustaría, después de todo, corregirla y arreglarla hasta que se convierta en algo que me guste de verdad.

  Me disculpo porque realmente, cuando inventé esta historia tenía otras prioridades y gustos que han cambiado bastante en cuestión de dos años y medio; y como perfeccionista exacerbada que soy, estoy obsesionada por dar lo mejor de mí para vosotros, que no sé si a estas alturas seguiréis esperando mis palabras o pasaréis de mí- como yo bien haría-.

   Quisiera, ya que estoy, agradecer a toda esa gente- que es bastante más de la que en un principio pensé- por haberme apoyado siempre y haberme alentado a continuar. Si no os nombro uno por uno y una por una, es porque sé que me dejaré nombres en el tintero. También muchísimas gracias a todos y todas los que habéis leído esta historia sin pies ni cabeza que se me ocurrió cuando aún ni sabía lo que era escribir de verdad (tampoco es que lo sepa ahora, pero ya reconozco que lo que yo hago desde luego que no es); porque, como siempre digo, vuestras palabras me han ayudado muchísimo, no sabéis bien cuánto ni cómo.

  ¿Es esto un adiós? Digamos que es un hasta luego, a la historia y al blog. Volveré pero no de manera continua- aunque ya sabéis que esto último nunca se me ha dado bien-, cuando tenga algo que decir. Terminaré la historia, y la subiré aquí cuando ya ni siquiera la recordéis. Como reto personal, como promesa. Llamadlo como queráis.

  Gracias, de nuevo, por el tiempo dedicado.

  Se despide, con amor, Julia.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Capítulo 25: Enjaulados (Pt. 2)


  ¡Buenas, buenas, buenas! Como veis- o eso espero-, he publicado relativamente pronto (un mes es pronto para mí, ¿vale?). Y es que de aquí a que empiecen las clases, os voy a empachar a base de capítulos. Quiero terminar. Ya estoy escribiendo el siguiente, para que veáis.

  Espero que os guste, y por cierto, me he creado Wattpad, donde voy subiendo la historia ya corregida, revisada y ampliada; por darle un toque más de libro. Una vez la termine, supongo que dejaré este rinconcito para otros menesteres.

   No sé si  la canción elegida es la más apropiada; pero creo que encaja con el sentimiento de impotencia que quiero reflejar (y actualmente estoy muy enganchada a ella, todo sea dicho).

  Sin más dilación, he aquí la conclusión del capítulo 25. Chan, chan, chaaaaaaaán...




  -Debí haber entrado yo a buscar a Jay- se culpó Gaelle-. Warwick sería incapaz de ponerme un dedo encima.

  -Fue la elección de Daniella. Supongo que quería hacer algo por su hijo. No te culpes- la consoló Keegan, mientras caminaban a través de los espesos bosques.

  La carretera y un haz azulado de niebla los envolvían. Ya solo quedaban Gaelle, Abby, Louis y Keegan. ¿Qué podían hacer?

  -Quizá debiéramos arriesgarnos nosotros también.

  -¿Arriesgar, qué? ¿Una mujer de sesenta y seis años y metro y medio de altura qué tiene ya para arriesgar?

  -Has dicho que Warwick nunca te pondría un dedo encima.

  -Sí, pero...

  Una ráfaga de aire les sirvió de envoltura en aquellos momentos. Eran cuatro almas errantes, sombras perdidas entre la maleza. No había nada en ellos que pudiera ayudar a Kath y Jay.

  -Gaelle, yo solo digo- comenzó Louis, en un tono dócil-, que todo lo que podemos perder es a nosotros mismos. El que no apuesta alto no gana. Deberíamos correr el riesgo de entrar a por ellos.

  -¿Y nos defendemos con nuestras manos y puños, as?- terció Keegan.

  -Mi padre es policía. Sé dónde guarda su pistola. Gaelle, ¿qué tal si me acercas a casa un momento?

  Tenía razón. Solo podían perder su vida, que ya puestos, no era ni tan importante. No cuando se habían propuesto rescatar a sus amigos.

  Gaelle y Keegan aceptaron y lo acompañaron a regañadientes hacia el coche. El musgo que cubría los árboles lloraba. Tal vez fuera una señal de lo que se les avecinaba.

  Abby tenía un mal presagio. Warwick era, quizá, el menor de sus problemas. La mujer con la que compartía color de pelo y apellido sí que sería un problema.

  No tan lejos de allí como ellos se pensaban, dos jóvenes conversaban, heridos por el tiempo y la pérdida, en el suelo de una cabaña herrumbrosa.

  -¿Por qué te uniste a ellos, Brenton?

  Kathleen jugaba con sus rizos dorados, los cuales a estas alturas, se habían deshecho en hebras de un color pajizo.

  -Bueno, pasaron unos tests un tanto extraños- le explicó-. Decían que eran tests para valorar el nivel de concentración de los estudiantes, la inteligencia... Yo sabía que no era así. Las preguntas que nos pasaron eran nimiedades tales como "describe un bosque". Sin embargo, yo, fanático de Freud y del estudio de la mente, sabía la verdad.

  -¿Aquellos tests eran... Un método de captación?

  -Exacto. Buscaban psicópatas. Pero no esperaban que yo los buscara a ellos antes. Les dije que sabía la verdad.

  Un inerte silencio se coló entre ellos. La estancia olía a humedad y a recuerdos enterrados durante años. Brenton continuó hablando, más que para Kathleen, para sí mismo.

  -Acorralados como se vieron, me contaron toda la historia acerca de los Hijos de Agua y Fuego; y me obligaron a formar parte de la Hermandad. De lo contrario, mi hermana formaría parte de su hermosa colección de traidores.

  Un escalofrío recorrió la espina dorsal de Kath, al recordar la fosa común enterrada bajo el Internado.

  -Trabajé para ellos como investigador. Yo fui quien les conseguí la dirección de tu Orfanato, así como la de Jay. Podía soportar aquella vida, mientras mi hermana estuviera a salvo. Pero entonces, llegó el encargo: querían que matara a Abby. Para su madre y su tío no era más que un engorro, y temían que se fuera de la lengua. Además, ella empezaba a sospechar que la relación de Grace-Lucy y Warwick no era más que panem et circenses, una tapadera de cara al público para no tener que explicarles su parentesco. No querían que ella descubriera quién era Grace, ni que se pusiera a investigar al respecto.

  -Pero tú no les hiciste caso. Esa fue la norma que desobedeciste.

  -No. En un principio lo intenté, recopilé mil y un libros de género policíaco para que me inspiraran el modo más inocuo posible de matarla. Pero no fui capaz.

  -Ella te gustaba.

  -¿Cómo lo sabes?- inquirió él de pronto, arropado por el dolor y las sombras.

  -Se ve en tus ojos. No fuiste capaz de hacerlo porque te gustaba la mejor amiga de tu hermana.

  -Tienes razón. Llevábamos siendo amigos desde pequeños, hasta que desarrollé sentimientos hacia ella sin percatármelo. Warwick me puso límites: tenía una semana para deshacerme de ella. Debía conseguir llevármela al bosque, y allí matarla o la mataban ellos.

  Fuera se escuchaba el rumor de la lluvia, una vieja amiga que acompañaba a Kathleen en numerosas ocasiones. El cielo lagrimeaba de color plata, mientras Brenton seguía hablando en tono pausado.

  -Fuimos al bosque, en efecto. Cuando se suponía que debiera matarla, lo que hice fue darle un beso. Después de eso huí. Loick me encontró a través de la maleza, y me amenazó el cuello con un afilado sable. Le dije que no podían matarme, ni a Abby; ya que el último frasco de sangre lo había escondido donde jamás lo encontrarían. No se lo daría mientras no nos soltaran.

  Una sensación de vacío inundó la boca del estómago de Kathleen. "El último frasco de sangre"... Sería la sangre de su padre o de su madre. Su sangre, en cierto modo.

  -A Abby la dejaron libre, pero a mí me apresaron aquí mientras les decía dónde había escondido el frasco. Conforme pasaba el tiempo y veían que yo no soltaba prenda, decidieron agilizar el plan para encontraros. Pero no me matan, no mientras no diga dónde está el último resto de sangre de Gill y Cedric.

  Un trueno fulminante se oyó a lo lejos, como el grito de algún dios enfurecido en las alturas.

  -Así llamaron al Orfanato...

  -Lo siento mucho, Kath- gimió Brenton en tono roto-. Nunca quise hacerte daño. Solo quería proteger a quienes me importaban, no pensé que ello te haría daño. Supongo que somos más egoístas cuando se trata de un desconocido.

  -Está bien, supongo que es mi destino. Confinarme aquí hasta que decidan secarme por dentro y convertirme en un terreno yermo y baldío.

  -No necesariamente- replicó él-. Durante el tiempo que formé parte de la Hermandad, investigué cosas acerca de ti y de Jay. No sois como los anteriores Hijos. Hay otro vínculo aún más fuerte entre vosotros dos.

  -No entiendo.

  La lluvia acallaba la voz de Brenton, trémula y convertida en susurros perdidos.

  -No nacisteis como los anteriores Hijos, en el seno de una familia normal. Tú eres la hija de los anteriores Hijos de Agua y Fuego; mientras que Jay nació fruto de una violación. Él es hijo de dos personas que, en cierto momento, tuvieron algo que ver con la Hermandad que os persigue.

  Aquello que contaba sonaba a cuento chino, pero tenía razón. Ellos eran los especiales de entre los especiales.

  -Él se engendró desde el odio, el de una mujer siendo herida de por vida. Tú, por el contrario, fuiste concebida en el seno del más puro amor. Estáis conectados desde lo más profundo, ni siquiera los kilómetros pueden separaros.

  Eso significaba que la distancia, en lugar de debilitarla, le daba fuerzas. Ella era como el fuego que nunca se apagaba. La voz de su interior sí era Jay: él le estaba cediendo sus poderes, mientras tomaba parte de los de ella como en un círculo vicioso y eterno. Quizá no todo estaba perdido.

  De repente, se oyó un fuerte estruendo. La puerta de madera había cedido ante la caída de un rayo. Brenton sabía que aquella era Kathleen haciendo uso de sus mayores poderes, de los que ni ella misma conocía la mayor parte. Solo había necesitado ser conocedora de la grandeza de sus poderes para darles rienda suelta.

  Fuera, en el bosque, el cielo lloraba mares ácidos, mientras que rayos y truenos se cebaban con todo lo que hubiera a su alrededor. Al salir Kathleen a las inmediaciones, la lluvia arreció por donde ella pasaba, indicándole el camino hacia el Internado.

  -Vamos, acompáñame- le dijo a Brenton, alentándolo con un gesto de manos-. Tenemos un largo camino de vuelta y mucha gente a la que enfrentarnos.

  Después de dos años de confinamiento, Brenton Tanner volvía a salir al exterior, preparado para encarar a los que quisieron relegarlo a la nada. El ave Fénix sí que resurgía de sus cenizas.

  ***

viernes, 1 de agosto de 2014

Capítulo 25: Enjaulados (Pt. 1)


  ¡Buenas a todos y todas! Lo sé, lo sé... El último capítulo que subí fue hace seis meses, por lo que os traigo previamente un resumen general para refrescarnos a todos (incluyéndome) la memoria; y un pequeño esquema de personajes importantes. Igualmente dejaré una encuesta a la derecha para saber si seguís mostrando interés en conocer mi historia o, por el contrario, preferís que lo deje así. Yo soy alguien abierta a sugerencias. Sin más dilación, gracias por estos dos años (que los cumplimos el 7 de julio) y he aquí el capítulo 25:


  Kathleen Gray y Jay Dennison son dos chicos huérfanos que, aparte de compartir este vínculo, tienen poderes especiales: Kathleen "Kath", sobre el agua; Jay sobre el fuego. Además, Jay es capaz de volverse invisible en determinadas ocasiones y ambos pueden ver vidas pasadas, de personas desconocidas. Estas personas serán, como más tarde descubrirán, Gill y Cedric, los padres de Kathleen. Kathleen y Jay son los nuevos Hijos de Agua y Fuego, criaturas que velan porque la paz y el amor en el mundo se mantengan tal cual. Desde que se ven, sienten esta fuerte conexión. Pero Warwick Plassmeyer, director del Internado Brotherhood donde los han reclutado, les prohíbe que mantengan contacto físico, ya que Warwick y el resto de sus aliados (Loick, Aurora...) planean servirse de la sangre de Jay y Kathleen para ganar la inmortalidad. Por tanto, han de mantenerlos juntos para asegurar la salud de su sangre, pero nunca en contacto; pues entonces nunca se podrán separar ni podrán manejarlos a su antojo. En todo este lío, conocen a Abby, la hija de Grace (supuesta pareja de Warwick), quien finge estar enamorada de Jay, los espía y actualmente sale con Louis; y la pareja de sus mejores amigos, Keegan y Sissie. Por otro lado, conforme investigan averiguan toda la historia: Gaelle era la madre de Lucy (mejor amiga de Gill) y Daniella, y aliada de Warwick, su hermano mellizo. Al final, desistió de su plan contra Gill y Cedric, y los ayudó a escapar. En esta aventura, se perdió su hija Lucy (quien más tarde se descubre, es Grace, la madre de Abby); y Gill y Cedric se cambiaron de identidad y lograron huir, creciendo y madurando. Entretanto, Daniella y Gaelle volvieron a Londres, donde Daniella fue secuestrada, torturada y violada por la secta de su tío Warwick. Fruto de esta violación, a manos de Eric (hermano de Loick), quedó embarazada. Su madre y demás allegados lograron rescatarla, justo cuando iba a dar a luz. Gaelle había descubierto un terrible secreto: el bebé que esperaban Gill y Cedric era la futura Hija de Agua y Fuego; al igual que su futuro nieto sería el varón, Hijo de Agua y Fuego. Así, Daniella dio a luz y le robaron a su niño (sin embargo, debido a la ley de que "el primer humano que mire a un Hijo de Agua y Fuego a los ojos morirá", Eric, el padre de la criatura y su secuestrador, murió); y desde entonces ella ha vivido como Margaret, tratando de encontrar a su hijo. Gill y Cedric también murieron al dar a luz a Kathleen; pero dejaron a Gaelle encargada de ella. Esta la perdió, pero siempre le siguió la pista como Isabelle, una afable librera que cuidaba de Kathleen y Jay en la distancia. Finalmente, Kathleen y Jay descubren toda la verdad que los rodea, y han de enfrentarse al rencor que sienten hacia su "familia". Más tarde, son secuestrados por la Hermandad; y toda su familia (Gaelle, Daniella) junto a Abby (quien se ha vuelto de su parte), Louis, Sissie, Keegan y demás amigos, se vuelcan por salvarlos. Sin embargo, hay un topo infiltrado, y Sissie teme que sea Abby, a quien guarda algo de rencor desde que su querido hermano (amor platónico de Abby), Brenton, desapareció en compañía de ella. Por ello, Sissie tratará de ayudar a Kathleen y Jay por su cuenta. Y los demás, lo intentarán; pero solo lograrán (pese a todas las profecías) que Kathleen sea enviada lejos de Jay, y Daniella sea también secuestrada. ¿Qué pasará?




  El bólido 4x4 ronroneaba como un gigantesco tigre enjaulado a través de los peñascos cubiertos de musgo que se encontraban repartidos por aquel tétrico bosque. Kath, quien iba esposada y amordazada en la parte trasera, observaba el goteo que tintineaba sobre las ventanillas blindadas. Sería la humedad, se dijo.

  De repente, el coche dio un brusco frenazo y ella se golpeó la cabeza con el asiento del copiloto. Un punzante dolor le agitó la cabeza.

  "Ten cuidado, Kathy", le dijo una voz en su interior. Esa áspera voz... Era Jay, eso lo sabía. No entendía cómo, pero podían comunicarse incluso separados por las dos horas de distancia que tenían ahora mismo de por medio.

  -Bájate del coche, rubia- la llamó Aurora, en tono despectivo, desde el exterior.

  Kathleen la miró desafiante, y entonces la otra comprendió su incapacidad al estar atada de pies y manos. Corrió a liberarla, y la agarró fuertemente del brazo. Así salieron al exterior.

  Kath aún recordaba el oscuro a la vez que encantador bosque de la cabaña donde Jay y ella descubrieron las primeras señales de existencia de Gaelle. Las sensaciones de frío y humedad en el ambiente se repetían del mismo modo; pero aún así, había una sensación nueva: el miedo podía incluso olerse entre el fuerte perfume a tierra mojada que inundaba el páramo desolador. Había una extraña neblina que rodeaba una cabaña de las mismas características que aquella primera donde estuvo solo unos meses atrás, pero esta tenía tablones roídos y derrumbados por el paso del tiempo junto a su puerta cubierta de oxidadas puntillas. Los árboles, altos y muy verdes, deberían ser bonitos si los mirabas desde la carretera; pero en aquel plano, solo conseguían intimidar y generar un estado de congoja latente en Kathleen.

  -Espero que te guste tu nueva morada.

sábado, 1 de marzo de 2014

Book tag: "El olor de los libros"



  ¡HOLA, HOLA! ¿Qué tal estáis? He subido aproximadamente unos quince-veinte días después de mi última entrada, lo cual es todo un logro si te paras a pensarlo.

  Sí, tengo como ocho entradas en borradores pero es que no encuentro tiempo, inspiración o imágenes bonitas con las que terminarlas; así que he decidido que podría deleitaros (nah, en realidad no) con este book tag.

  Supongo que habréis visto estos cuestionarios literarios por toooodas partes; son como "Chloe":  proliferan. Pues bien, la cosa es que nunca había hecho uno y me apetecía subir alguno.

  Y como yo soy más chula que un ocho boca abajo... (+¿Un ocho boca abajo no es lo mismo, Julia? -Oh, calla, maldita voz interior) he decidido crear uno.

   Después de ver, los pecados capitales, las enfermedades... Pensé que había algo mucho más inherente a los libros y que todo lector amaba: su olor.

  Así que en este book tag, somos una loca (Sí, lo averiguasteis: yo) y sus olores favoritos siendo asociados con algunos de los demasiado pocos libros que ha leído a lo largo de su vida como lectora.

  Primero quería explicar el porqué de cada olor y la asociación a la cual mi mente ha llegado:

  1. Olor a colonia de Nenuco: la colonia que usaba de pequeña. Olerla es rememorar mi infancia.

  2. Olor a flores: siempre que pienso en este olor,  instantáneamente pienso en la primavera, el amor y la sensualidad.

  3. Olor acre: un olor que se mete de lleno en tus fosas nasales, horrible y que no soportas.

  4. Olor a palomitas: es un olor bastante común (los cines huelen a eso, de hecho) pero que sin embargo, gusta mucho.

  5. Olor a producto químico: los productos químicos desprenden un olor que se impregna en ti, y su mezcla puede  ser compleja, difícil y que si te toca, se quede en ti para siempre.

  6. Olor a gasolina: prefiero el olor a gasolina frente a por ejemplo, el olor de muchas flores. Lo cual es extraño, la gasolina no está hecha para deleitar con un irresistible olor; pero aún así, lo hace.

  7. Olor frutal: las frutas y su olor me ponen de buen humor. Me recuerdan el verano, el sol, los buenos tiempos.

  8. Olor a pintura: conozco tanto a gente que lo ama (una servidora) como gente que lo odia.

  9. Olor a madera: todos conocemos ese olor, pero a mí me suele pasar bastante desapercibido.

  10. Un olor sorpresa: solo diré que significa algo muy especial para mí. Es uno de mis olores favoritos.

  Bien, comencemos...


  1. Olor a colonia de Nenuco: un libro que marcara tu infancia.

  La trilogía "Fairy Oak". Esos libros me acompañaron durante unos cuatro años, soñé y disfruté con ellos. Las gemelas Periwinkle son muy especiales para mí. ¡Y en estos libros están mis primeros amores literarios!

  2. Olor a flores: el libro más tierno que hayas leído.

  Tenía un claro libro aquí, pero ya está pillado para la última pregunta, así que tengo que pensar algo distinto...

  "Rompiendo las normas". Trata el amor, pero no es un amor adolescente o algo de sexo, sexo, sexo. También de una relación preciosa, este libro encierra la historia de la superación personal, de afrontar los problemas y del amor familiar. Me emocionó por eso; así que creo que es justo que sea el más tierno que leí. Echo y Noah lo merecen.

  3. Olor acre: un libro que terminaras odiando.

  "El diario violeta de Carlota". Lo tuve que leer para el instituto y sinceramente, ¡qué pestiñazo! Resumen del libro: Carlota es una niña que se aburre y ve machismo donde no lo hay. Ah, y se cree una chica mala porque darse besitos con los chicos y beber Coca-Cola #real.


  4. Olor a palomitas: un libro muy típico que te gustara.

  "Química perfecta". ¿Chica buena con aparente vida perfecta conoce a chico sexy y malo, se enamoran y hay problemas? Más típico no lo hay. Aún así, tiene algo muy especial que hace que sea uno de mis libros realistas favoritos.

  5. Olor a producto químico: un libro complejo.

  "El niño con el pijama de rayas". Fue un libro... Impactante. Una historia inocente con un trasfondo doloroso.

  6. Olor a gasolina: un libro pecaminoso que aún así te gustara.

  En "The storyteller" hay prostitución, tráfico de drogas, asesinatos, violaciones y suicidios. Un libro que, no puedo decir nada por no spoilear, pero que es algo políticamente incorrecto. Aún así, lo amé. Gran libro.

  7. Olor frutal: un libro muy fresco y alegre en general.

  "Sabrina: 1- El mundo: 0". 500 y un pico de páginas riéndome a carcajada limpia. Y tuvo un final feliz. Es un libro que me gusta por eso, porque me divirtió muchísimo; todo un soplo de aire fresco.

  8. Olor a pintura: un libro que muchos amen, y otros muchos odien.

  Sin duda, "Leal". Yo me encuentro en el grupo de gente que apoya y le gusta el desenlace a la trilogía "Divergente", pero puedo asegurar que este libro es muy controversial (sobre todo, querida Roth, por tu doloroso final. Pero yo te admiro igual).

  9. Olor a madera: un libro que pasara sin pena ni gloria para ti.

  "Hush, hush". A ver... No lo odio. Pero digamos que paso de continuar la saga. Entretenido, pero simple y con unos personajes exasperantes.

  Y ahora.... CHAN CHAN CHÁN

  10. Olor a libro nuevo: un libro muy especial para ti.

  "Bajo la misma estrella". Ese libro fue un antes y un después para mí, le doy las gracias por haberme dado un infinito en los días contados en los que lo leí (Nivel friki: muy alto ahora mismo). 

  No sabría expresar en palabras lo que este libro significa solo que, si no lo habéis leído... ¡Corred a por él!
















   ... Y esto fue todo. Espero que os gustara y si alguno (en un hipotético caso) quisiera hacerlo, os amaría siempre. Es probable que no, pero por lo menos espero haberos divertido.


   ¡Por cierto! Mirad lo que las chicas del blog Born to be a bubble tan generosamente me han hecho. Os animo a todos a pedírselo si tenéis que hacer portadas para vuestras historias. ¡Son súper atentas! *Me enamoro*



  ¡Nos vemos en otra! Comentad y compartid :).



domingo, 2 de febrero de 2014

Capítulo 24: Violetas (Pt. 2)


  ¡Buenas! Primeramente, FELIZ NAVIDAD, PRÓSPERO AÑO NUEVO Y OS DESEO LO MEJOR; ya sabéis, esas cositas que debería haber deseado hace un mes pero... Mejor tarde que nunca :-). La cosa es que me fue genial en las notas, así que decidí dedicarme en las vacaciones a pasar de todo. Probablemente no os acordéis de nada, y lo más seguro es que ya nadie lea esta historia...
En serio, sé que os aburre esperar y que todos habréis abandonado el intento, porque yo lo haría. Pero yo sigo escribiendo para quien quiera leerme. Y pueeeees, un medio capítulo más. Espero que os guste y que si no, me digáis qué es lo que está mal. Muchísimas gracias por todo, un beso a todos.

 PD: no sé si os gustará la canción que elegí para este capítulo, pero creo que define cómo se siente Jay en este capítulo. Y aparte de eso, con esta canción escribí los siete primeros capítulos de la historia. Se merece un premio la pobre^^

****

  Un golpe en seco proveniente de la puerta llevó a Kathleen y Jay a deshacer su abrazo, y mirar asustados hacia el monstruo de pelo cano y traje de chaqueta que los observaba con el mismo aspecto que un vampiro observa a una pobre virgen en mitad de la noche: los ojos sedientos de sangre, la mandíbula ligeramente ladeada a causa de la pérfida sonrisa.

  -Hora del adiós, tórtolos. Por favor, no me lo hagáis demasiado vomitivo.

  -Pero...- Ambos abrieron mucho los ojos. A Jay casi ni le salían las palabras.- ¿De qué habla?

  Un golpe tras de él, y sintió sus manos siendo aprisionadas por un par de esposas. Se volvió para encontrar a Loick mirándolo fijamente. Su... Tío. ¿Por qué no podía tener una maldita familia normal?

  -¿Qué tal, sobrino? ¿Te han dicho alguna vez que tienes la misma nariz que tu padre?

  Jay le propinó una patada en plena entrepierna. Loick gritó y lo soltó, cayendo de bruces contra el suelo.

  -¡Jay!- Kathleen se agachó a su lado y trató de quitarle las esposas; pero solo consiguió que las esposas, que ardían como el carbón en llamas, se congelaran.

  Fuera tronaba con fuerza y la lluvia asediaba el paisaje, pero a la vez hacía un calor sofocante. Los poderes de Kath y Jay estaban en contraste, luchando por sobreponerse uno sobre otro. El agua y el fuego nunca podrían tocarse, o se destruirían uno a otro. "Nunca podrían tocarse", quizá sí deberían hacer caso a aquella serpiente retorcida cuando les dictó que nunca mantuvieran ningún tipo de contacto físico.

  Warwick tomó con fuerza a Kathleen por los antebrazos.

  -¡Eres como un maldito grano en el culo! ¡Ni tu madre era tan puñetera!

domingo, 1 de diciembre de 2013

Capítulo 24: Violetas (Pt. 1)



  ¡Buenos días/tardes/noches/patatas! ¿Qué tal estáis? Yo me encuentro en medio de un estado de melancolía, porque me he dado cuenta de que (como diría mi señora madre) a esta historia le quedan dos telediarios. Vamos, que se acaba. Así que me esforzaré al máximo porque estos capítulos sean de vuestro agrado; quiero cerrar todo este lío macabeo como buenamente pueda. ¡Gracias una vez más por el apoyo que me habéis brindado!

  PD: La canción que he elegido es "All too well" que, aunque la letra en sí no tenga mucho que ver, el ritmo melancólico es justo el que intento transmitir con la historia de Abby.

Os dejo mis redes sociales:

  • ask.fm/LetItBe_
  • i-amcomingtiptoefromheaven.tumblr.com
  •  twitter.com/hdayf_
  • suenosdetintaypapel@gmail.com
  • Julia M. (en Goodreads)

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  Había una parte de cada ser humano que era única y exclusivamente de él. Algo que nadie podría jamás arrebatarle, o manejarle, o tan siquiera entender su significado. Y ese algo, era, el pensamiento: la mente de cada uno se hallaba protegida por unas barreras impenetrables para cualquiera. A veces, el pensamiento era el único lugar que uno tenía para refugiarse, la única zona completamente segura.

  Eso era lo único que mantenía la cordura de Jay, después de llevar una semana tras las agobiantes paredes del destartalado desván. Al menos, entre los recovecos de su mente, podía ser él mismo; podía sentir la libertad anidar en él como las golondrinas en otoño.

  Caminó a lo largo de la sala, pateando los libros que había esparcidos por el suelo a su paso.

  -¿Qué haces?- le regañó, con la mirada, Kathleen. Tomó entre sus manos el volumen de "Romeo y Julieta" que él había previamente pateado, y lo acunó en su regazo.- ¿No te enseñaron nunca a tratar bien a los libros?

  Jay se sintió un poco perdido. Le dedicó una expresión de "¿qué dices?", a lo que Kath respondió en un sonoro suspiro.

  -¿No te gusta leer?

  -Sí...- Se rascó la parte posterior del cuello y miró hacia el suelo.- Del mismo modo que me gusta escuchar música o jugar a fútbol. ¿A ti no?

  -No. Para mí, leer no consiste en un simple placer más. Leer siempre ha sido mi escape a paraísos que nunca visitaría, mi modo de vivir experiencias que nunca tendría, y la forma en la que me enamoraba u odiaba a gente que ni siquiera existiría. Los libros eran mi tesoro preciado, los únicos que se mantenían conmigo mientras vagaba de familia de acogida en familia de acogida.

  Jay se sintió, de nuevo, obtuso a su lado. Kathleen siempre tenía la palabra adecuada para mostrar cuán inteligente y emocional era. No se podía decir lo mismo de él, y sus estúpidos impulsos de niño bravucón.

  -Lo siento, Kath.- Se pasó una mano por la cara, y volvió a mirarla, su cabello rubio brillando bajo la tenue luz solar.- Es que simplemente... Estoy un poco nervioso. Warwick ya no nos vigila tanto, y temo que sea porque está preparando algo en nuestra contra.

  -¿Por qué sería eso así? Ya nos tiene aquí, a su merced. Y lo más patético, es que nadie parece echarnos de menos.

   Exhaló un largo y nostálgico suspiro: los rostros de todas las personas que, ella esperaba, fueran a buscarles, se le pasaron a modo de película frente a los ojos. Dejó sus pensamientos a un lado, y volvió a fijarse en Jay: tenía las manos, fuertes y protectoras, acunando el hueco que se formaba entre su cabeza y su espalda, la curva de su cuello. Había algo en todo él que era muy fuerte, pero no se refería solo al ámbito físico. Kathleen era capaz de apreciar su personalidad de hierro, que a veces le hacía ser increíblemente valiente y otras un absoluto temerario. Otras, simple y llanamente, se comportaba como un pequeño y asustado cervatillo; pero Kath sabía que era su forma de exteriorizar su capacidad interna de luchar.

  -Kathleen, sabes perfectamente que sí existe alguien que te echaría de menos, si estuvieran aquí para poder hacerlo. Por ellos mismos, - Se agachó a su lado y pasó su brazo por sus hombros, atrayéndola hacia él para protegerla del dolor de no sentirse querida-, por esas dos personas que dieron la vida por ti, e indirectamente por mí, debemos luchar. Y que algún día...- Miró a través de la ventana. Las estrellas brillaban tímidamente, como las luces de un árbol de Navidad, efecto causado por la vidriera que los separaba del medio.- Cuando nosotros nos unamos a ellos, puedan decirnos que están orgullosos de sus Sucesores.

  Kath asintió, forzando a su cuerpo para no estremecerse y llorar. Aunque bueno, a veces la fuerza no residía en no llorar; sino en considerar que el llanto era el primer paso hacia la aceptación de las circunstancias.

***

  -¿Qué es eso?- Se interesó Daniella, aún en el rellano de casa de Gaelle, viendo en la cocina a Abby podar y adornar un macetero.

  -Es una planta de violetas.- Le contestó, distraída en colocar piedras de colores, repartidas sobre la tierra.

  -¿Es para alguien en concreto?

  Daniella retiró una silla de la mesa, se deshizo de su abrigo marrón chocolate, y tomó asiento al lado de Abby.

  -Es para mí. La compré hoy en la ciudad, cuando salimos Gaelle y yo a hacer la compra semanal. Se supone que me va a recordar quién soy.

  -Las violetas son unas flores muy bonitas.- Comentó Daniella, acariciando un capullo morado.- Pueden recordarte lo guapa que eres.- Y le guiñó un ojo al decírselo.

  Abby rió, pero lo hizo con la boca pequeña. La mayor parte de ella no se creía aquel cumplido, en parte porque el espejo le demostraba que no era cierto. 

  Bajó sus ojos a la hoja de libreta que tenía cubierta por sus manos, y empezó a dibujar en círculos.

  -En principio, me iban a llamar Violet. Cuando nací, y siendo aún muy niña, cuando mis ojos recibían la luz adecuada, se veían violetas. Las violetas me recuerdan a Abby, la niña que confiaba en el destino, que tenía sueños y juraba hacer algo bueno por la humanidad. La pequeña que le temía a los extraños sin saber que los más cercanos podían ser los peores enemigos. La...- Su voz se cortó. Un bolo en su garganta le impedía emitir sonido alguno.- La que una vez fue la mejor amiga de Cecilia y Brenton Tanner.

  Una silenciosa lágrima descendió por su mejilla. Entretanto, Gaelle volvía a la habitación cargada con cafés varios.

  -Vaya.- Su jovialidad se esfumó al ver a Daniella allí.- ¿Hoy te vuelves a quedar a dormir aquí?

  -Anoche solo fue por acompañar a Abby. Y no, solo venía a ver cómo estaba todo.

  Daniella se preguntaba si podría ser que alguna vez, mirara a su madre y no viera a la culpable de esos tremendos dolores y pesadillas que, a ratos, todavía la acosaban. Y si su madre alguna vez vería algo en ella más allá de la hija que la abandonó cuando lo único que necesitaba era a alguien prometiéndole que iban a salir del fango juntas. Al final, entre las dos, se habían terminado de hundir en la porquería del sufrimiento, la culpa y el pesimismo. ¿Llegarían alguna vez a salir, también, juntas?

domingo, 17 de noviembre de 2013

Muchas cosas que contar y muy poco tiempo para escribir


  ¡Buenos días/tardes/noches/años! Para mí es mayor sorpresa que para vosotros estar aquí, escribiéndoos esto... Pero creo que es justo actualizar esto de vez en cuando, que a este paso tendré que pasarle la mopa para quitarle el polvo a mi historia y mis secciones.


  Quería empezar disculpándome. Por no escribir absolutamente nada en todo este tiempo. Supongo que podéis haber empezado a pensar que he abandonado este loco rincón mío y... Vuestro. Porque sin vosotros y vosotras, nada de lo que aquí haga tendría sentido.

  Veréis, últimamente he pasado por una serie de "problemas", digamos, personales que me han restado bastante tiempo para hacer cualquier cosa. Y el poco tiempo libre que tenía, lo empleaba en estudiar. Ahora que ese "problema" ha pasado, se me ha venido atrás una carga de exámenes que me hace imposible avanzar en cualquier proyecto que tuviera en este blog.

  Prometo sinceramente tener escrito el capítulo 24. "Violetas", se llama. Pero ni siquiera está terminado, y me queda repasarlo y corregirlo entero. Aparte, tengo en borradores muchas entradas que me encantaría publicar, pero volvemos al mismo problema: carezco ahora mismo del tiempo necesario para terminar los trabajos pendientes con este blog. (Si solo hay que ver el desastre de diseño, y ni siquiera lo puedo "adecentar"...)

  Tampoco he hecho siquiera una entrada participando en alguno de los varios premios a los que este blog y yo hemos sido nominados. Algunas personas me han nominado a distintos premios, no os cansáis de este lugar destartalado y de mis escritos :__).

  Os agradezco de corazón a todos/as. Aunque no lo parezca, leo todos y cada uno de vuestros comentarios, los agradezco, y me paso por todos los blogs que me dejáis en los comentarios.

  Señorita Imaginación Caducada http://uninfinitoporbeso.blogspot.com.es/

  Paula (yuna6785) http://thg-unaprofesionaldiferente.blogspot.com.es

  La Artista http://ladyartista.blogspot.com.es/

  Lucy Angela http://losviajespornaralon.blogspot.com.es/

  Gritando Sueños http://shoutingdreams.blogspot.com.es/

  Escritoradesueñosypensamientos http://cosasdeangelescaidos.blogspot.com.es/

  Maxine http://mimundomaxine.blogspot.com.es/

  Fox-Face http://en-las-alas-del-sinsajo.blogspot.com.es/

  Nicole Nicolette http://lovelystoryoflove.blogspot.com.es/

  Nicole Gomez http://amoresenpaginas.blogspot.com.es/

  Madalen Prior http://unmundoquenoesloqueparece.blogspot.com.es/

  Inma inmapequenaescritora.blogspot.com.es/

  J Rob suenosencerrados.blogspot.com.es/

  Escritora en prácticas http://sonandoentrepalabras.blogspot.com.es/

  Si me falta alguien, avisadme y os añado. Es que se me habían acumulado unos cuantos.

  ¿Os parece que os haga algún adelanto de mi historia? La última palabra de la historia es... "FIN".


  ¡Por cierto! Ahora en serio, por si no os habéis dado cuenta yo soy muy filosófica, así que últimamente he estado filosofando sobre los best-sellers: ¿por qué los best-sellers tienen que ser estrictamente maravillas literarias? ¿Por qué corremos a comprar libros que son famosos y nos saltamos auténticas joyas que no tienen tantos fandoms?

  Digamos que dándole vueltas a toda esta idea se me ha ocurrido una iniciativa que más adelante, explicaré con detalle en una entrada en la que me quejaré un rato sobre este tema.

  ¿Qué cuál es la propuesta? De momento os dejo la imagen que he hecho, y más adelante hablaremos sobre la idea que se me ha ocurrido... ;).


Sé que esta entrada ha sido muy pobre. Nos leemos próximamente, corasoneh.


Julia


sábado, 19 de octubre de 2013

Del libro a la gran pantalla: cómo adapta Hollywood nuestras historias favoritas

  ¡Ho-ho-hola! ¡Sorpresa! ¿Os supo a poco la entrada sobre los Típicos tópicos de la literatura juvenil? Bueno, no os preocupéis, que aquí estoy yo para resolver el problema.


(Ahora es cuando sacará su ristra interminable de gifs)












¿Qué tienes, GIFs para todo?
















... Ya, ya. ¿De pequeña, te caíste de la cuna o algo?












  Ahora entendéis muchas cosas, ¿eh? Bueno, voy a pasar a lo importante, que ya sabéis que me enrollo como unas persianas indias, y así me salen estas entradas de diez páginas: ¡el tema de hoy! Supongo que puedo resumirlo en una imagen:


  ¿Tengo permiso para indignarme primero? Quiero decir, a mí me gusta volverme loca porque un libro que me ha fascinado va a ser llevado a la pantalla; pero querido Hollywood: ¿POR QUÉ NARICES COMPRAS LOS DERECHOS CINEMATOGRÁFICOS DE T.O.D.O? Solo les falta por adaptar "Teo va al zoo". Que habéis visto que los adolescentes somos un buen negocio, ¿eh? Poh que zepaih k no engo ni un durito partío pol la mitá pa podé viví zenioooo. Y a ver, bien adaptado, un libro en el cine es lo mejor; pero no sucede así. La mayoría de las veces nos encontramos con una horda de fans enfurecidos que se quieren comer al director, al guionista y a la madre que parió las palomitas (¿no os agobia el dichoso puñetero ruido que hacen las palomitas mientras las estás masticando?)

  Y es que Hollywood sigue un patrón muy marcado para adaptar nuestros libros favoritos a la gran pantalla. Pasemos a hacer un recopilatorio de los pasos básicos que sigue la industria cinematográfica.

  1. Es el dulce olor del best-seller que se convertirá en taquillazo *risa pérfida* *tira los billetes al aire* *Lionsgate liked this*


  Que un libro sea best-seller no significa que necesariamente el contenido de sus páginas sea la Biblia en pasta de oro (ya pasaremos otro día a debatir esto); sin embargo hay algo que es seguro: libros con muchos fans= doble de expectación por la película. Con lo que, queridos autores, si vuestro libro no lleva en la portada "THE SHOCKING BEST-SELLER NEW YORK TIMES NOVEL"-o-como-se-escriba, despedíos de tener a Hollywood en vuestra puerta. Como mucho, que os llame Bollywood y oye, en vez de gatos, la nueva mascota de las protagonistas son elefantes. Yo lo veo.

2. ¿Para qué leerme el libro antes de escribir el guión... Pudiendo contarme las pelusas del ombligo?


  Podemos entender que haya que quitar escenas, o personajes, que haya que readaptar situaciones, que no podáis incluir cada frase que se diga en el libro; pero... ¿no veis que las hojas de papel de los libros son mucho más rasposas para limpiaros el culo? Os va a salir una urticaria.

  Ahora en serio, el esquema para adaptar el guión es el siguiente: coges el libro, lo desmenuzas con la podadora eléctrica, tomas las cuatro virutas que te han quedado, las introduces en la Thermomix y las pones a velocidad máxima. Lo paras. Añades un poco de mierda para que las escenas memorables no lo sean tanto, un pedazo de espejo para calcar cuatro cosas y así dar imagen de "sigue completamente la obra en la que se basa", algo de polvo de unicornio (para las invenciones), y dos kilos de azúcar para empalagar y convertir romántico hasta un escupitajo (aunque bueno, una de las escenas más recordadas es la de "Te voy a enseñar a escupir como un hombre" *carita bobalicona* *puke rainbows*). Pones la Thermomix en marcha una media hora haciendo tacatacataca y ¡hale! Guión adaptado. Pa' chuparse los dedos.


3. No hay nada como lanzar rumores falsos. #ProductoresTroliadores


  Bien es sabidos por todos el amor de Internet por difundir mentiras para ganarse al público. Yo estoy convencida de que los directores de castings acuerdan filtrar rumores para así mantenernos con el caramelo en la boca, suponiendo y soñando con los actores que "han audicionado". Luego, recibe el papel una cara que te la encuentras en el Carrefour y no conoces, y nos quedamos todos a dos velas.


4. El amado casting


  Para empezar, es importante que queden dos semanas a empezar las grabaciones y que no tengamos a los protagonistas. A Hollywood le gusta vivir al límite, son más malotes que Babi haciendo novillos en 3MSC. La manera de elegir el mejor casting es así:

  -¿Qué es, una historia de adolescentes de dieciséis años? ¡Pues que todos tengan veinticinco! es importante que sean mayores que el protagonista, pero no sobrepasemos los diez años de diferencia, que entonces nos meten en la cárcel por promover la pederastia.

  -¿Para qué seguir la descripción física? Mientras tenga dos ojos y el mismo aparato reproductor que el protagonista, todo va perfecto: en serio, al menos si cogéis a un moreno para hacer de rubio, COMPRAD UN MALDITO BOTE DE TINTE, QUE MI PELUQUERA TE HACE 2x1.

  -¿Cómo conseguir que parezca una gran adaptación? Tan sencillo como contratar un actor/actriz famoso y con varias nominaciones a los Oscar. Este personaje debe ser la persona mayor que ayuda o trata de asesinar a los protagonistas, con las frases precisas para mostrar su talento sin robarle protagonismo al muchacho guapo y sexy que la productora ha contratado como actor principal. 

  -La controversia es bien. ¡Contratemos a actores/actrices que no conozca ni el tato/ que no se parezcan al personaje/ que pudieran ser sus padres! Y aparece la horda de hormonadas adolescentes que EN VEZ DE HACER ALGO PRODUCTIVO CON SU VIDA (y sí, podéis incluirme en ese grupo: fangirleo y luego existo) se dedican a contaminar Twitter con sus quejas, sus peleas, y sus ovarios cuando al fin ven al personaje caracterizado. O también se encargan de recoger firmas para que cambien a los protagonistas, porque eso sí que demuestra que somos los animales inteligentes. 
  Yo creo que las productoras eligen actores que van a crear controversia, para darse más fama.

  -Control de mentes. Fijo que eligen actores adorables (o entrenados para que sean así), y que nos suelten tres frases; ea, allá que vamos todos/as a alabarlos y formar un postureo de "son lo mejor de mi vida, mis ídolos, ¡oh, se ha sacado un moco, es puro amor!" (que conste que lo del moco lo he leído con estos dos ojitos de color indescriptible que tengo).

5. BSO, we love you <3<3<3<3


  Os lo voy a expresar esto en una ecuación química. (RT de mi profesor de Física y Química).

   Música comercial (o no tan comercial, pero el postureo nos lleva a amarla igualmente)+ grupo de moda ( o grupo que no esté tan de moda y la canción ponga de moda)= varias bragas bajadas.

   AH, Y NOS FALTA EL VIDEOCLIP, ALGO SIN SENTIDO PARA QUE TODOS DIGAN "CLARO, REFLEJA PERFECTAMENTE LA HISTORIA, SÍ, SÍ. ES QUE EL ÁRBOL ESE QUE SALE DE FONDO SIGNIFICA LA AMISTAD QUE TIENE LA PROTAGONISTA CON EL GATO DE LA PRIMA DEL TÍO DEL MALO". 

   Si en la BSO de la película no colaboran joyas del mundo de la canción aparte de los ya mencionados diamantes en bruto, ten por seguro que tu adaptación literaria se va a comer los mocos en taquilla, a dos manos.

6. Dale a tu peli escenografía macarena, que tu peli es pa' darle decorados y cosas buenas


  Digamos que si grabas la película en el lugar en el que transcurre en el libro, tendrás a los fans a tus pies. "New York y la graban en New York, aw." "Chicago y la graban en Chicago *momento fangirl*" "Mundo postapocalíptico y lo graban en España después de que se apruebe la ley Wert, ¡Dios mío!" Morid de amor.

7. The author liked this


  MUY IMPORTANTE: si el autor/a de la saga en la que se basa tu película no alaba la adaptación por todas partes, prepárate para la lluvia de críticas. Que caerán, de todas formas, porque los puristas se quejarán de que en vez de decir "nevera" la amiga de la tía del novio del hermano de la prima del protagonista dice "frigorífico".

  Pero buenooooo... Que me salgo del tema. O el autor/a ama incondicionalmente la película, o te comes un rosco más gordo que cuando desafiaste las leyes de la gravedad y escogiste un actor que no era el Dios griego y buenorro que toda fangirl esperaba.

8. Tuitá y tambler, grandes aliados


  Utiliza las redes sociales para filtrar fotos, vídeos, entrevistas, tráilers, o el pelo que se le cayó al cámara sobre el decorado. Así nos mantiene contento al público mientras nos mordemos las uñas y discutimos cómo de maravillosa o mierda va a ser la película. Y también, seamos sinceros, porque los stills de los protagonistas sacan su lado más atractivo y nos ponen a babear como bebés sin chupete.

9. Uno más uno son siete, ¿quién me lo iba a decir?


  Una vez que la productora ve el poder adquisitivo que gana con la primera parte, decide, en un arrebato de inteligencia, "la última parte de la saga la dividimos en dos". Y tú piensas "ah, pues si dividen un libro igual de grueso en cuanto a páginas que los anteriores, lo incluirán todo." Pero no, amigos, no: los lionistas seguirán saltándose escenas en plan yo haciendo zapping un día de verano cuando solo hay realities "Mi hijo se come el pie y yo no sé qué hacer".

  Puede que este sea el motivo por el que había más gente mayor de edad que adolescentes en las colas del cine viendo la última entrega de Harry Potter: lo que empezaron con diez años, lo terminan con veinte. LIKE SI LLORASTE.

10. Esto ya no es un apartado. Si has seguido atentamente todos estos pasos, ¡enhorabuena! Te vas a forrar a base del dinero de pobres pubertos que aún no han desarrollado la hormona anti fangirling (yo tampoco la he desarrollado. Puede que nunca lo haga).


  Ojo cuidao ahí con saltarte algún paso, Hosei, que la liamos y se va todo al traste. Y será en plan las bolas de polvo del desierto pasando entre las butacas de cine y los grillos haciendo "cri-cri" para amenizar el momento.

***

  La verdad que pensaba subir esta entrada hoy, pero no creía que me fuese a dar tiempo. Sin embargo, por casualidades del destino, hoy hemos alcanzado la friolera cantidad de 100 seguidores en el blog; y decidí que merecía subir algo.

  Sabéis que soy una adicta a los textos lacrimógenos y moñas, pero hoy os vais a librar. Me encantaría hacer un sorteo, organizar un concurso; pero no tengo dinero, ni colaboración ni nada. Así que, ¡como regalo tenéis la satisfacción personal de ayudarme a que este rinconcito crezca día a día!

  Cada comentario vuestro, cada voto, cada visita... Me hace sentir que de verdad esto merece la pena. Nunca en la vida esperé llegar a las tres cifras. Y ahora que lo he conseguido, sólo puedo deciros: ¡GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS!


  Ojalá que os guste esta entrada. Compartidla si os gustó, y si no, pues lo siento. No es tan graciosa como la de "Típico, tópico, túpico"; pero he trabajado lo mismo en ella o quizás más.

  Una canción para amenizar el momento de los cien seguidores:


  
Besos, Julia.